Por favor, respétense mutuamente; basta de llevar una campaña de críticas y desprestigio que desdicen de la calidad y dignidad presidencial de los oponentes. Queremos oír opiniones reales y posibles; estamos dando una mala imagen internacional, no hay consenso ni concertación de ideas en bien del pueblo, es como burlarse de la inteligencia de los ecuatorianos.
Queremos verdades, expongan sobre las políticas de Estado: refinerías, puertos, explotación del gas, energía hidroeléctrica, turismo, seguridad social y en fronteras, ferrocarriles y otras cuantas urgencias necesarias. Hablen sobre las actividades de cada ministerio, de programas sociales eficientes.
Lcdo. Claudio Enrique Arteaga Gallegos
Guayaquil
Soy ama de casa y he seguido paso a paso a los presidenciables en sus discursos de campaña, con dimes y diretes, con promesas de toda índole, pero ninguno se ha pronunciado por el principal problema que son los sueldos y salarios de los ecuatorianos, cuyo poder adquisitivo es sucretizado y no están acordes con la dolarización, porque no fueron sincerados a la realidad socioeconómica del país. Me refiero al monto salarial de los empleados públicos, de los maestros, obreros, empleados de la empresa privada, jubilados, entre otros, que no alcanzan a cubrir los más elementales servicios básicos de luz, agua, teléfono, educación, canasta familiar, y sin derecho a enfermarse, siendo estos los costos más caros.
Y qué decir de las ofertas de trabajo para los jóvenes que han estudiado a base del esfuerzo de sus padres y ellos, a su vez, esmerándose para salir con el anhelado título universitario, para luego verter dichos conocimientos adquiridos y ser útiles a la sociedad. Pero la realidad es otra: “No hay vacantes”. ¡Qué desilusión la de dichos profesionales que no les queda otra alternativa que pensar en salir del país para cumplir sus sueños y metas, a veces tienen suerte, otras no, pero igual se van dejando a sus seres queridos y dislocando la célula familiar!
¿Por qué los presidenciables no hacen énfasis en prometer y cumplir que los sueldos y salarios tienen que ser sincerados a la par de la dolarización, que es necesario crear plazas de trabajo para poder dignamente vivir y así evitar la fuga de cerebros, puesto que los jóvenes son esperanza y vida y quienes podrán cambiar y dar un mejor destino a la patria?
Mariana Pita Reina
Guayaquil
Por culpa de nosotros mismos que no sabemos elegir, muchos hemos tenido que emigrar para tener una vida más justa. A unos les ha ido bien; a otros, regular; a otros, mal, pero todos con el deseo de poder regresar algún día a un país digno, sin delincuencia ni corrupción, con fuentes de trabajo, educación y salud, que es lo que estamos necesitando.
Rosa Cabello Foyain
Barcelona, España