Ya no son solo los diputados, ahora también la Corte Suprema se apresta a nombrar “asesores”. Aprovechando las algazaras de la primera vuelta electoral, el pleno de la Corte Suprema aprobó el nombramiento de un asesor para cada una de las salas. Esto ocurre porque fallaron las exhortaciones del Presidente de la Corte para que los magistrados trabajen los cinco días de la semana y no tres. Esto ha hecho que las causas sin resolver hayan aumentado durante el 2006.
Carlos Vera Santos
Portoviejo