Cada fin de mes nuestra ciudad sufre la escasez de gas doméstico, ante lo cual las autoridades no encuentran explicación.
Los culpables de dicho déficit son los taxistas que usan gas doméstico como combustible que, pese a ser barato, cobran pasajes caros.
Solo en Guayaquil circulan 6.000 taxis que consumen un cilindro diario, es decir que anualmente usan 2’016.000 cilindros que contienen 30’240.000 kilos que totalizan 30.240 toneladas.
Los taxistas obtienen grandes beneficios económicos ilícitamente y el Ministerio de Energía debe acabar con este acto delictivo para que no haya déficit de gas.
Juan Andrade Ochoa
Guayaquil