Científicos estadounidenses y británicos anunciaron que encontraron la forma de ocultar un objeto mediante radiación de microondas, en lo que se considera un primer paso hacia la invisibilidad.
Este aparato podría ser empleado para eludir radares, pero los investigadores, como muchos científicos, no están trabajando en él con un objetivo particular en mente, sino con la esperanza de que su uso se vuelva común más adelante.
"No es como Harry Potter", dijo David Smith de la Duke University en Carolina del Norte, refiriéndose al personaje de ficción juvenil que utiliza una capa mágica para hacerse invisible.
"No es exactamente perfecto, lo podemos hacer mejor. Sin embargo, demuestra el mecanismo, el modo en que las ondas se arremolinan alrededor de la región central donde se quieren ocultar cosas", agregó Smith.
El escudo o capa de invisibilidad se basa en materiales nuevos creados en laboratorio y denominados metamateriales, los cuales pueden hacer decrecer tanto la reflexión del objeto como su sombra, y de esa forma hacerlo transparente a la radiación.
En mayo el mismo equipo de investigadores hizo pública su teoría, y sólo han tardado escasos meses en demostrarla. La clave está en los metamateriales, que se asemejan a un circuito electrónico, dijo Smith.
El dispositivo es pequeño, con un diámetro exterior de 30 centímetros.
La primera capa o escudo era una versión bidimensional y los científicos ya han empezado a trabajar en la versión tridimensional.
También quieren extender el abanico de longitudes de ondas que puede bloquear, aunque hacer que algo desaparezca a la vista humana supondrá un desafío mucho mayor.
"Es muy improbable que podamos hacerlo con esta tecnología en el espectro visible", dijo Smith. Habrá que descender a los niveles de la nanotecnología, aunque los materiales implicados se comportan de forma diferente a esa escala, agregó el experto.
"Es muy, muy importante que los experimentos hayan producido lo que los teóricos predijeron", dijo Costas Soukoulis, un teórico del Laboratorio Ames, del Departamento de Energía de Estados Unidos, a la revista Science, que publicó el hallazgo.
Las investigaciones son financiadas por la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa (DARPA por su sigla en inglés) y el diseño está basado en la teoría propuesta por Sir John Pendry del Colegio Imperial en Londres.