Domingo 22 de octubre del 2006 Política

La votación de SP resulta atractiva para los finalistas

Si Ecuador aplicara el sistema que rige en  Estados Unidos para definir a los ganadores en las elecciones presidenciales, Gilmar Gutiérrez estaría en el primer puesto y no en el tercero.

En ese país no pasan a la segunda vuelta electoral quienes hayan obtenido más votos a nivel nacional, sino   quienes   lideran en la mayor cantidad de estados.

Con las diferencias del caso, el aspirante de Sociedad Patriótica (SP) ganó en 12 de las 22 provincias, es decir, captó la aceptación de los electores  en la mayoría de  sectores. Álvaro Noboa (Prian)  triunfó en cuatro provincias y Rafael Correa (Alianza PAÍS) lideró en seis. En ambos casos, sin embargo, la  concentración de votantes fue mayor.

El 17,52% del electorado que captó  Gutiérrez en los comicios del domingo pasado no es  despreciable para quienes aspiran a llegar al Palacio de Carondelet; 948.193 personas votaron por Gilmar.

En la carrera presidencial del 2002, el candidato prianista logró pasar a la segunda vuelta con un porcentaje inferior al que obtuvo Gutiérrez en la actual contienda: el 17,39%, que entonces correspondía a 794.614 electores. El líder de SP, Lucio Gutiérrez, ganó hace cuatro años con el 20,64% (entonces equivalente a 943.123 electores).

De ahí que el Partido Sociedad Patriótica –sintiéndose capaz de definir al ganador de la segunda vuelta– condicione su respaldo en esta fase de la campaña. El apoyo electoral de los hermanos Gutiérrez Borbúa se ha convertido en uno de los principales temas de discusión.

Noboa  habla de la  gran “simpatía” que siente   por ellos y Correa destaca la política agrícola que implementó Lucio Gutiérrez durante su régimen.

Los Gutiérrez prefieren no  anunciar todavía  a quién darán su apoyo; se limitan a decir que respaldarán al candidato que  anuncie que   fiscalizará al presidente  Alfredo Palacio; “a no dejarlo salir del país y se comprometa a dejar un antecedente histórico para que no sigan los golpes de Estado”, afirma Gilmar en alusión al derrocamiento de su hermano el 20 de abril del 2005.

Pero los analistas coinciden al asegurar que los votos no se endosan, es decir, que SP anuncie su respaldo a una u otra candidatura no implica que necesariamente aquel electorado sume sus votos.

“No es  así de mecánico ni depende de la decisión de una directiva”, refiere Hugo Barber, de Perfiles de Opinión. Comenta que el corte de las agrupaciones (populista, en el caso del Prian y SP)  sí va a influir, pero también  los temas que los candidatos aborden.

“Ya escucho más a Correa hablar de temas que antes no mencionaba mucho, como planes concretos de vivienda y salud”, añade.
 
Según Polibio Córdova, de la encuestadora Cedatos,  lo importante es analizar el perfil del elector. “El perfil del  de Noboa es costeño,  de una clase social media hacia abajo. El de Correa es de clase media hacia arriba,   se mueve más bien por el discurso de tipo político, el de  las reformas políticas”, dice Córdova.

Los analistas añaden que, si bien los electores podrán estar a la expectativa de qué dice su candidato, al final ellos van a tomar su propia decisión. Y, en el caso de Gilmar, casi un millón se quedó sin candidato.


“Apoyaremos al que se comprometa a demandar a Alfredo Palacio, a los generales traidores y a los diputados que participaron en el golpe de estado del 20 de abril del 2005.”
Gilmar Gutiérrez,
ex candidato de SP
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