El más importante, debe ser el servidor de todos
1.– El mensaje de la Palabra de Dios
Jesús instruye a sus discípulos, que siguen con sueños de grandeza humana, sobre la ley constitutiva de la comunidad cristiana.
El discípulo debe seguir al maestro en el presente, dejando en manos de Dios el futuro.
Jesús proclama la ley fundamental que ha de estar siempre presente en su comunidad: cada uno ha de hacerse servidor de los demás.
Solo una comunidad de servidores podrá luchar contra las fuerzas que nos oprimen.
2.– ¿Qué compromiso nos pide el Señor?
Integrarnos en la comunidad dispuestos a la entrega y al servir, y sin ambición de poder.
Lo que Jesús pretende no es suprimir la autoridad en sus comunidades, sino convertirla en un servicio en función de los demás.
En el proyecto de Jesús debemos organizar la familia, la comunidad y el país desde los valores evangélicos del servicio, la colaboración y la entrega a los demás.
Y más que buscar un puesto para aparecer como más importantes, estamos llamados a imitar a Jesús que no duda en ofrecerse a sí mismo interpretando toda su vida en clave de servicio, en una entrega sin límites.
En la organización social, hay primeros, los privilegiados, y últimos, los que están en función de los primeros. En el proyecto de Jesús, los primeros deben ser los servidores de los últimos, y deben ser solidarios, sobre todo, con los más pobres y sencillos.
El poder es servicio, entrega, sacrificio. El que asume el poder no debe decidir desde su yo y buscando su interés particular, sino desde el nosotros y para servicio de los demás: mirar el bien común debe ser una exigencia permanente para todos los cristianos, y sobre todo, para los que dirigen la sociedad. La tentación de utilizar a Cristo, para ponernos por encima de los otros, en lugar de ponernos a su disposición, es una tentación real, ¿seremos capaces de superarla?
3.– ¿Cuál es mi respuesta, hoy?
* En nuestra familia, oficina, barrio, ¿cómo se ejerce la autoridad?
* Si para Jesús el poder es una oportunidad para servir, ¿por qué los cristianos la utilizamos más en beneficio nuestro que en función de los demás?
* Los que ejercen el poder político, si se identifican como cristianos, ¿no deberían tomar en cuenta la propuesta de Jesús?