Jueves 19 de octubre del 2006 Cartas al Director

Educación sexual II

Hace unas semanas prohibieron a una mujer caminar desnuda por las calles de Guayaquil, pues iba a liderar una marcha a favor de la educación sexual en las escuelas. No soy tan radical como ella. Estoy de acuerdo con que exista educación sexual en las escuelas, pero una educación igualitaria y no machista.

Muchos dirán que no existe educación sexual machista, pero, ¿por qué los hombres no usan píldoras anticonceptivas? Se darán cuenta que desde la educación sexual escolar se nos empieza a diferenciar a las mujeres de los hombres. A los hombres se les enseña a usar condón y a las mujeres, las pastillas. Como si esto fuera la única educación. Tal vez muchos no sepan que existen píldoras anticonceptivas para hombres.  Lo malo es que no se las comercializa en masa todavía. La siguiente pregunta es: ¿por qué no se las empieza a usar? ¿Es que solo las mujeres somos responsables al alterar nuestras hormonas para comodidad de los hombres?, en cambio ellos solo utilizan un método muy light que no les va a producir ninguna alteración en su sistema. Nosotras, en cambio, sí deberíamos estar totalmente dispuestas a usar la píldora. Si existiera igualdad, deberían hacer ellos lo mismo. La dizque liberación femenina de los años sesenta nos ofreció la píldora anticonceptiva como solución a nuestros problemas. ¡Qué liberación ni qué ocho cuartos! ¡Es una esclavitud!, ¿acaso no lo es tomar todos los días esas pastillas, o ser dominadas por los hombres?, ya que hacer el trabajo de otros gratis y con una sonrisa, es esclavitud. Porque ellos tienen el 50% de responsabilidad de no dejar embarazada a la mujer. Solo que son machos y no pueden tomar pastillas, u hormonas que dañen su cuerpo, ni locos. Solo nosotras somos las locas.

Y si nos sentimos mal por tomarlas, “eso es solo imaginación”. En las escuelas no se nos enseña que estas pastillas nos pueden hacer sentir  “horriblemente” mal. En el mismo instructivo que viene con la pastilla está indicado (con letras pequeñas) los síntomas que produce. Incluso al tomarlas puedes morir de una trombosis. Pero eso no nos enseñan en la escuela. Solo que una mujer educada debe tomarlas si no quiere quedar embarazada, y la que no la toma es “lo contrario a ser educada”, (imaginen la palabra correcta). Nunca enseñan que si una no está dispuesta a sufrir los horribles síntomas  de tomar las pastillas, con toda naturalidad debería rechazar este método.  Solo nos enseñan que miles de mujeres las aceptan felices. Sí, miles de mujeres, pero que no aceptan que ellas no son las únicas que deben pagar un alto precio por prevenir un embarazo.

Katherine Ferrín Valdez
Guayaquil

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