La población de Estados Unidos alcanzó ayer la histórica marca de 300 millones, pero las autoridades no celebraron este hito, en momentos de un debate nacional sobre la inmigración e inquietudes de perjuicios ambientales.
La Oficina del Censo determinó que el habitante número 300 millones llegó a las 07h46 de Washington, pero sin precisar si fue un recién nacido, un inmigrante que cruzó la frontera o alguien que llegó en avión a EE.UU.
La fecha y hora para la llegada del residente 300 millones se basó en un cálculo de la Oficina del Censo, que consideró las tasas de nacimientos, muertes e inmigración.
A diferencia de la pompa que rodeó la marca de los 200 millones en 1967, las autoridades federales no celebraron.
Los expertos dicen que una de las razones por las que la población creció tan rápidamente en los últimos 39 años es por el gran número de inmigrantes, muchos de ellos ilegales, que llegaron al país.
Los hispanos constituyeron el 36% de los 100 millones de habitantes que se sumaron a la población estadounidense en los últimos 40 años, el mayor crecimiento de todos los grupos o etnias, informó el Pew Hispanic Center.