- OCT. 17, 2006 - Foto - Internacionales - EL UNIVERSO
Las sanciones impuestas por las Naciones Unidas a Corea del Norte por su ensayo nuclear representan una declaración de guerra, y el país comunista atacará sin misericordia si su soberanía es violada, advirtió este martes el gobierno central norcoreano, en su primera respuesta a las medidas del organismo mundial.
Corea del Norte añadió que no se doblegará ante semejantes presiones, ahora que es una potencia nuclear.
Las declaraciones sobre las medidas aprobadas el fin de semana pasado, surgieron mientras que China advirtió a Pyongyang que no debe agravar las tensiones. Por su parte, un enviado estadounidense en materia nuclear llegó a Corea del Sur para sostener una serie de conversaciones.
Japón y Corea del Sur advirtieron en tanto que Pyongyang podría preparar otro ensayo nuclear.
Corea del Norte rompió dos días de silencio sobre la resolución adoptada por la ONU después del 9 de octubre, cuando el país comunista informó que había realizado un ensayo nuclear. La cancillería norcoreana emitió un comunicado reproducido por la Agencia Central Coreana de Noticias, de carácter oficial.
La resolución no puede ser interpretada sino como una declaración de guerra contra Corea del Norte, señaló el comunicado.
Pyongyang advirtió que quiere la paz pero no teme a la guerra, y añadió que propinará golpes inmisericordes a cualquiera que viole su soberanía.
El portavoz de la cancillería china, Liu Jianchao, advirtió a Pyongyang que no debe agravar las tensiones. Liu dijo que Corea del Norte debe ayudar a que la situación se resuelva mediante el diálogo y la consulta, en vez de dar pasos que puedan agravar la situación.
Por su parte, Estados Unidos siguió con una campaña diplomática en Asia, en busca de consenso sobre cómo implementar las sanciones de la ONU contra Norcorea. La secretaria de Estado, Condoleezza Rice, viajaría a Japón el miércoles, antes de dirigirse a Corea del Sur y China.
El martes, después de llegar a Seúl, el enviado estadounidense Christopher Hill dijo que no podía confirmar los reportes de algunos medios, los cuales señalaron que Corea del Norte se prepararía para realizar otra detonación nuclear.
Pero Hill, subsecretario de Estado, enfatizó que la comunidad internacional debe hacer que Pyongyang pague un alto precio por su comportamiento imprudente.