- OCT. 13, 2006 - Foto - La Caja - EL UNIVERSO
Cíclicamente, los espacios de la comunidad se comprometen en campañas y causas ciudadanas ante las cuales no cabría menos que sumarse y alabar. Lo malo es que siempre hay un pelo en la sopa o excesos de aliños que impiden saborear el plato sin indigestarse.
En Gamavisión se trató la semana pasada el tema de la violencia intrafamiliar de mujeres (esposas y suegras) hacia hombres. Una situación que periodísticamente debe ser abordada con toda seriedad y sin caer en clichés y menos sesgos machistas. La nota de Fabián Loza no estuvo mal, expuso casos sin mayor contexto, pero nada grave. Sin embargo, en el cierre se borró con el codo lo que se escribió con la mano, cuando Loza quiso demostrar ingenio y soltó un “mal con ellas, peor sin ellas”.
Para completar el cuadro, la presentadora aparece toda sonriente y no tuvo nada más inteligente que decir, “así es, están mejor con nosotras, ja, ja”. Cualquier tratamiento periodístico del tema fue al tacho de la basura en 10 segundos.
Siguiendo con la onda de “no a la violencia”, Rommel Garzón (con la mejor intención, entendemos) hace una nota en una escuelita donde un profesor le rompió la cabeza y el brazo a un niñito, puntero en mano. Entre sus entrevistas le pregunta a uno de los niños: “¿Y te pegó?”. El escolar: “Sí”. El reportero: “¿Y te pegó duro?”... ¿Qué pregunta es esa? Si le pegó duro o no, no es el punto. ¿Y si el niño respondía: “No, despacito nomás...”?
En ‘24 Horas’, de Teleamazonas, se inicia una necesaria comprobación de los registros que tienen los buses escolares que prestan servicio a niños y jóvenes de Quito. Poco a poco se va comprobando que cada bus reportado por los ciudadanos no tiene sus papeles en regla. Algunos ni siquiera están en el registro municipal ni han sido sometidos a revisiones mecánicas. Hay muchos que aún no se han acercado a realizar el último chequeo semestral. Pero, Bernardo Abad, incontrolado, lleno de indignación ruge: “Hay que poner de espaldas a los colegios... son “ataúdes con ruedas” los que llevan a nuestros hijos”... Bueno, habrá algunos buses que sí ponen en riesgo a los niños, pero a muchos otros solo les falta una revisión que, según la misma reportera del canal, pueden cumplirla hasta diciembre.
¿Qué se logra con ese descontrol periodístico? Un estupendo trabajo periodístico puede acabar siendo cuestionado porque en las escuelas y colegios o los mismos choferes reaccionarán y pedirán cuentas. Momentito, ¿cómo así me acusa de manejar un ataúd con ruedas, si solo me falta un papel que puedo sacarlo legalmente hasta diciembre?