- OCT. 13, 2006 - Foto - Religiosa y Obituarios - EL UNIVERSO
Perdono y abro el camino hacia la paz y la armonía.
PERDONAR
No guardo en mi mente pensamientos negativos ni recuerdo situaciones tristes. Al perdonar, evito lo agraviante y comienzo un diálogo fresco y positivo con mis semejantes.
Entregar algo desfavorable o dañino a cambio de algo sanador y positivo es una manera triunfante de vivir. Qué bien se siente superar la confusión y errores pasados para sanar una relación personal. Asumo la responsabilidad de ser un hijo de Dios que expresa el amor con el que fue creado. Me relaciono con otros con una comprensión de nuestra hermandad espiritual y la armonía que nos une.
El perdón abre la puerta al enriquecimiento de mis relaciones personales, de modo que estas expresen comprensión y amor, aceptación y paz.
“Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores”.
–Mateo 6:12