Habitantes del sur de Texas también protestan porque el plan afectará el comercio y el ecoturismo.
Los planes para construir una muralla en la frontera de Estados Unidos con México podrían significar la destrucción de costosos proyectos de restauración del medio ambiente y la disminución del turismo y el comercio en el sur de Texas.
El Congreso aprobó una ley de seguridad interna que incluye 1.200 millones de dólares para construir el muro a lo largo de 1.126 km de frontera.
El plan determina la construcción de barreras paralelas separadas por un camino de acceso para vehículos patrulleros en los largos tramos de la frontera en California, Arizona, Nuevo México y Texas.
Los legisladores del oficialismo republicano, entre ellos el líder de la mayoría parlamentaria John Boehner, de Ohio, elogiaron el plan como un paso gigante para controlar el flujo de la inmigración ilegal por la frontera con México.
Pero algunos grupos defensores del medio ambiente sostienen que el plan destruiría hábitats y dejaría sin acceso al agua a numerosos animales, incluyendo el ocelote y el jarguarundi, dos especies que ya están en peligro de extinción.
Ellos van y vienen por el agua, manifestó Mary Lou Campbell, activista del grupo Sierra Club.
Algunos pájaros que están en otras partes de Texas podrían también perder sus presas o morir, o ser forzados a salir del área en busca de comida, dijo Campbell.
La Asociación de Mariposas de América del Norte, que administra el Parque Internacional de Mariposas en la población fronteriza de Mission, advierte que el muro podría aislar parte del parque de 29 hectáreas.
Tendrá un enorme impacto negativo en lo que estamos haciendo, sostuvo Sue Sill, directora ejecutiva del parque. Setenta y dos acres (29 hectáreas) parece un montón, pero no lo es.
Queremos que nuestra frontera sea segura, queremos estar protegidos, pero tampoco queremos pasarnos por la borda, manifestó Sill.
Detestaríamos ver la destrucción de lo que ya hemos hecho.
Pero los animales no son la única preocupación en el valle del Río Grande y el sur de Texas, donde miles de personas cruzan cada día la frontera.
Nancy Millar, vicepresidenta y directora de la oficina de turismo de la Cámara de Comercio de McAllen, dijo que esa localidad es un destino importante de compras de mexicanos. La muralla podría bloquear el tráfico económico del que depende la comunidad.
Toda la idea del muro va a dar una impresión negativa de nuestra hospitalidad aquí, expresó. Depende de dónde sea construida, pero cómo harían los mexicanos para no sentirse indeseados en nuestro país?
Una impresión negativa podría también obstaculizar al ecoturismo y alejar a los jubilados del norte del país que llegan al sur de Texas en el invierno por las temperaturas más templadas.
De cualquier manera que uno lo vea, es mala noticia para la frontera, declaró Millar.
En Douglas, el muro podría perjudicar las rutas de inmigración utilizadas por animales, tales como aves raras y jaguares, advirtieron ambientalistas y miembros del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos.
La barrera podría interrumpir la migración de decenas de especies, desde jaguares hasta halcones y colibríes a lo largo de un corredor de vida salvaje que abarca el norte de México y el sudoeste estadounidense, conocido como Islas del cielo, señalaron.
La cadena montañosa conecta la zona norte de especies tropicales como el jaguar y el loro en la Sierra Madre mexicana y el límite sureño de animales de clima templado, como el oso pardo y el lobo mexicano en las Montañas Rocosas de Estados Unidos.
Controles
1.126 KILÓMETROS
El proyecto autoriza la construcción de un muro de 1.126 kilómetros a lo largo de varios tramos de la frontera entre EE.UU. y México, que tiene un total de 3.220 kilómetros, cuyo costo aproximado es de 2 mil millones de dólares; sin embargo, expertos estiman que el costo real bordea los 8 mil millones de dólares.
VIGILANCIA
Para el control se implementará alta tecnología militar, a fin de mejorar la vigilancia en la franja fronteriza. Además del muro, la medida establecería una barrera virtual en la que se utilizarían vehículos aéreos no tripulados, helicópteros, lanchas motorizadas, perros adiestrados, barreras, luces de alta potencia, equipos infrarrojos y de comunicación, así como uniformes blindados.
ESTADOS
La vigilancia se reforzaría en las zonas fronterizas de California, Arizona, Nuevo México y Texas. No se prevé la construcción de un muro en la frontera con Canadá, aunque sí se ha recomendado su estudio.