La Junta Cívica abre sus puertas a todos los sectores de la sociedad.
Su primer vicepresidente, Gonzalo Noboa, lo destaca con énfasis: "Queremos involucrar (en el desarrollo del plan estratégico para Guayaquil) a la mayor cantidad de sectores".
"Yo no creo que la Junta (Cívica) haya tenido la intención de ser excluyente", sostiene, antes de mencionar que es necesaria una reforma en los estatutos de la entidad para incluir a más miembros. Actualmente hay 500.
La Junta argumenta que la intervención de todos los sectores de la sociedad guayaquileña está demostrada en el plan de desarrollo que empieza a elaborarse.
Para este proceso se involucrarán 20 fundaciones de la urbe, cuyos representantes se encargarán de organizar foros y conversatorios sobre la propuesta de la Junta.
También recopilarán las ideas de los involucrados en el trabajo de las organizaciones, que mayoritariamente atienden a personas de escasos recursos en zonas marginales.
Según la coordinadora de la estructura del plan, Lourdes Luque, se espera que la Corporación Andina de Fomento (CAF) financie los costos de los eventos, donde se expondrá el objetivo de la agenda de desarrollo.
A través de los medios de comunicación también se pedirá la participación de la sociedad en el plan.
La Junta Cívica respalda su iniciativa en los éxitos que ha alcanzado en otras propuestas planteadas para el desarrollo de la ciudad. Menciona, entre ellas, el puerto de Guayaquil y la zona franca.
Reconoce que existen otras en las que hay que insistir porque dependen de decisiones políticas. En este segmento manifiesta el pedido de autonomía, sobre lo cual se realizó hace varios años una consulta popular en la que esta población la aprobó mayoritariamente.