¡Hola, querida hija! Espero que te encuentres bien en el país del Tío Sam. Acá estamos en plena época de campaña electoral, este 15 se elegirá al presidente y vicepresidente de la república, y otras dignidades de elección popular.
Si vieras los postes, están llenos de propaganda, en todas partes, es un derroche de dinero. Estamos en la recta final y comienzan los arañazos y picotazos entre algunos candidatos. No faltan los que quieren emular a algunos antecesores y bailan, cantan, ofrecen el oro y el moro, saludan con besos, abrazos a la gente pobre. Muchos tienen facilidad de palabra y sus arengas son muy sesudas, pero eso no tiene que convencernos porque una cosa es hablar y otra hacer. Otros piden perdón por los errores del ayer para tratar de convencer que van a rectificar. Algunos forman alianzas entre partidos y después las rompen.
Si vieras los candidatos a diputados, creerías que la elección es para el mejor artista o mejor compañero de algún gremio. Hay como una docena de candidatos; por eso creo que va a haber segunda vuelta, pero hay optimistas que creen que ganarán en la primera. Voy a pedir a Diosito que me haga votar no con el corazón, sino con la cabeza para no volver a equivocarme, y que tampoco me deje convencer fácilmente con los ofrecimientos de campaña; caso contrario, la triste historia de los últimos presidentes podría repetirse, pues ya se está haciendo costumbre que duren solo la mitad del periodo para el que fueron elegidos. Querida hija, ojalá esta vez elijamos bien. Te estaré escribiendo nuevamente el 16 de octubre para comentarte cómo nos fue.
Ab. Elvira Morla Larrea
Guayaquil
Ningún aspirante a recibir el favor del voto, por ética no está obligado a realizar ningún tipo de ofertas, ya que se ofrece cuando el individuo puede compartir con sus congéneres sus posesiones materiales.
Los aspirantes a dignidades de gobierno central o provincial, en sus intervenciones, entrevistas, deberían concretarse a demostrar que tienen capacidad moral e intelectual para poder ganar la confianza de los ecuatorianos. Cualquier candidato que pertenezca a partidos políticos debe demostrar que califica como administrador, estadista, ciudadano, con una moral no cuestionable. Debe quedar claro que no son filántropos que van a sacrificar su dinero para dárselo a los pobres; no, lo que ellos ofrecen es más subjetivo que objetivo, que no se confunda este criterio. Nuestros elegidos deben ser nuestros servidores, tienen la obligación de revertir en beneficios sociales, los impuestos aportados por el pueblo, el cual en esta ocasión fiscalizará a todos los poderes del Estado, porque es nuestro derecho adquirido por vivir en democracia.
Prof. Luis Felipe Lara Miranda
Guayaquil
Algunos sectores de nuestra sociedad están promoviendo el voto nulo. No estoy de acuerdo con esta propuesta. Si anulamos nuestro voto estaríamos desaprovechando una valiosa oportunidad que nos da la democracia.
Los buenos ecuatorianos debemos pensar en nuestras familias y ser conscientes de que el voto es nuestro aporte al progreso del país, y que además es nuestra responsabilidad de ciudadanos. Votar nulo es darle paso a la inoperancia, permitir que otros voten por nosotros. No creo que todos los candidatos sean malos, sí hay honestos y con mucha experiencia. Claro que también hay otros que solo buscan protagonismo, y no tienen la mínima idea de lo que es gobernar un país; a estos debemos cerrarles el paso votando contra ellos.
El 15 de octubre, si es posible con la camiseta que nos pusimos en el Mundial de Fútbol, vayamos a votar positivamente; luego, aceptemos la decisión del pueblo.
Roberto Guanoluisa Y.
El Empalme