- OCT. 05, 2006 - Foto - La Caja - EL UNIVERSO
Mediáticamente la actual campaña electoral ha tenido características muy distintas a los pasados procesos. La más general e importante es lo que podríamos denominar el regreso de la televisión.
En las últimas campañas, la radio había adquirido un gran peso relativo. Basta recordar que gran parte de la campaña de Lucio Gutiérrez se escenificó en los estudios de la radio. En la TV predominó la indiferencia y las sonrisas ante la candidatura del Coronel.
Ahora la situación cambió totalmente. Por eso los candidatos que lideran las encuestas han plantado a importantes cadenas radiofónicas, mientras no desaprovechan oportunidad para aparecer en la pantalla, aun prestándose a la farandulización: Roldós contando chistes verdes con Francisco Pinargotty en ‘Buenos Muchachos’. Álvaro Noboa, que aparece en el ultralight ‘A solas con Marián’, de Canal Uno.
Así las cosas, cabe analizar que el “debate” presidencial de la CCQ que se transmitió por Gamavisión y TC ha sido el acto electoral más seguido por los ecuatorianos, con casi 310.000 televidentes.
El programa electoral con más audiencia fue ‘Decisiones presidenciales’, de Ecuavisa, que convocó a un promedio de 143.000 personas ante el televisor. Si se considera que la transmisión era al filo de la medianoche, es una audiencia importante. El resto de espacios convocó menos público: ‘Rumbo al poder’, de Canal Uno, tiene un promedio de 21.700 televidentes; ‘Frente a ellos’, de TC, logra convocar a 52.200 televidentes. ‘Este lunes’, de Teleamazonas, promedia los 61.300 personas en su sintonía. ‘Objetivo nación’, de Gamavisión, ha reunido una media de 83.900 televidentes.
Pese a todo, los televidentes interesados en los espacios electorales no llegan al millón de personas. Lo cual representa muchísimo menos que la mitad del padrón electoral. ¿Cómo obtienen esos millones de ciudadanos la información para votar de forma consciente? ¿De qué maneras alternativas se informan?
Por eso es tan importante el ‘Foro presidencial’ de hoy, organizado por CNN y Ecuavisa. Más allá de que la audiencia potencial sea de 20 millones de televidentes, el encuentro de los candidatos será la última y la mayor oportunidad para exponer su pensamiento y con ello convencer a los electores.
La responsabilidad es enorme. Hasta ahora los dos encuentros de candidatos han sido bajo agendas empresariales y bajo esquemas poco convincentes. En el primero hubo campo para el show; en el segundo, los candidatos se dieron de zancadillas. Hoy es la oportunidad para que los organizadores planteen agendas más democráticas y los candidatos den muestras de que sí tienen un pensamiento acorde a nuevos tiempos.