Tras estar en dos iglesias y un bar, la imagen no puede ir a su primera morada porque habrá una similar.
Una verdadera “peregrinación” enfrenta aún la imagen de la Virgen de El Cisne, que miles de ecuatorianos y españoles veneran en Madrid. A ello se suma la decisión de crear una segunda y similar imagen.
La ‘Churona’, como también se la identifica, permanece en esta ciudad desde agosto del 2005, apadrinada por Carmen Ballagán, presidenta de la Asociación Virgen de El Cisne en Madrid. Ella ofreció su local, un bar ubicado en pleno centro de esta urbe (en el sector de Lavapiés) luego de una polémica entre Emilio Regulez, el sacerdote párroco de la iglesia San Lorenzo, donde permanecía, con un grupo de feligreses ecuatorianos.
Tras este incidente, la Asociación decidió trasladarla a la iglesia María Reparadora (en la plaza Santo Domingo) , donde compartió junto a las vírgenes de Fátima y del Pilar (españolas).
Todo ello ocurrió después de volver de la romería realizada el pasado 10 de septiembre, por llegar con una gran urna de cristal.
El motivo de la polémica fue el tamaño de la urna donde permanece la imagen, muy grande en relación al espacio para acogerla; además, de un malestar porque las limosnas se depositaban dentro de la urna y a las cuales solamente tendría acceso la presidenta de la Asociación.
A partir de estos hechos, Margarita Carrillo, practicante del grupo de Renovación Carismática Católica, al no estar de acuerdo con que la Virgen no tenga hogar y que esta haya permanecido en un bar, la traslada a la iglesia María Reparadora donde compartiría posada junto a otras dos vírgenes también oriundas de América del Sur: la de Cotoca (de Bolivia) y la de Cacupé (de Paraguay).
Esta propuesta fue criticada por varios compatriotas, puesto que según comentaban no estaban de acuerdo con que una imagen religiosa “y menos aún de nuestra Virgencita esté reposando en un ambiente poco adecuado para los fines consiguientes”, dijo uno de los ecuatorianos en Madrid.
Luego de estos acontecimientos ocurre una nueva peregrinación de la Virgen cuando Ballagán le inicia la búsqueda de otra morada, tras la visita de René Coba, vicario de Quito, programada para el pasado 26 de septiembre. Tras ser cancelada esa visita se pidió de forma inmediata retirar a la ‘Churona’ de aquel establecimiento religioso.
Así pasó nuevamente a manos y a casa actualmente de Carmen Ballagán, quien dijo que “con el dolor del alma” decidió retirarla de la urna para entregarla al sitio que fue su hogar, la iglesia de Lavapiés, pero se llevó una sorpresa inesperada al conocer que Emilio Regulez está a la espera de la nueva imagen de la Virgen del Cisne, que se le enviará desde Loja a petición suya.
Según testimonio de varios ecuatorianos en esa ciudad española, ellos asocian a la Virgen del Cisne con sus propias vidas.
Ellos dicen que la ven como una inmigrante sin papeles que va de puerta en puerta pidiendo asilo, instancia similar a lo vivido por la mayoría durante los primeros meses de su permanencia en España.
LOS HECHOS
PROCESIÓNEl pasado 10 de septiembre miles de inmigrantes ecuatorianos participaron en una procesión en honor a la Virgen del Cisne en la Plaza Mayor. La ceremonia religiosa se celebró por segundo año consecutivo. Contó con el apoyo de la Municipalidad madrileña y fue organizada por la Asociación Virgen del Cisne de Madrid y la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) de Ecuador, responsable del evento este año.
UNA SEMANA EN UN BAREl mismo día del último homenaje, la imagen de La ‘Churona’ no regresó a la iglesia de San Lorenzo, donde era venerada y pasó una semana en el bar restaurante San Valentín. El párroco de este templo, Emilio Regulez, indicó que la urna en la que regresaban a la Virgen era muy grande y que esta incluye una alcancía para que los feligreses depositen sus limosnas. Dijo que nadie puede manejar esos dineros, sino la parroquia, y advirtió con pedir otra imagen a Loja.
CONDICIONES DE ASOCIACIÓNLa Asociación Virgen de El Cisne, presidida por Carmen Ballagán, pidió al párroco que apoye y facilite los medios necesarios para el homenaje y fiestas en honor a la Virgen y que el 50% de los donativos se destine a la parroquia y el otro 50% a la Asociación.
TRADICIÓN NACIÓ EN LOJALa fe en la Virgen de El Cisne comienza a finales del siglo XVI en el Ecuador. La historia cuenta que los indígenas del pueblo de El Cisne (ubicado a 70 kilómetros de Loja) solicitaron en Quito al tallador Diego de Robles la elaboración de una imagen de la Virgen de Guadalupe, similar a la que se venera en Guápulo.
DEVOCIÓN EN OTROS PAÍSES
La devoción a la virgen de El Cisne llega a todos los rincones de Ecuador; así como a Nueva York y Madrid, donde habitan miles de lojanos. También es venerada en Francia y Alemania.