El Senado de EE.UU. dio ayer un paso importante hacia la aprobación de la construcción de un muro de unos 1.200 km en la frontera con México para evitar la inmigración de indocumentados, al aceptar acelerar el proceso para someterlo a una votación hoy.
Por 71 votos a favor y 28 en contra, los senadores aceptaron limitar el debate y las enmiendas al proyecto para aprobarlo en treinta horas, o sea antes del receso por las elecciones legislativas del 7 de noviembre que debe iniciarse esta noche.
La mayoría en la votación supone que los senadores dan hoy su visto bueno al polémico proyecto de cubrir la tercera parte de la frontera con México.
El senador demócrata Edward Kennedy expresó su oposición, al asegurar que “se echaba el dinero por la ventana” con la construcción del muro, ya que la mayoría de indocumentados no cruzaron esa frontera, sino que permanecieron en los Estados Unidos tras expirar su visado.
El republicano Jeff Sessions replicó que “era hora de que la valla fuera una realidad”, tras recordar que el Senado ya había aprobado la idea en mayo.
Los republicanos avanzaron con las medidas más emblemáticas y más polémicas de la reforma migratoria aprobada por la Cámara de Representantes en diciembre pasado.
El canciller mexicano, Luis Ernesto Derbez, dijo ayer que la construcción del muro no resolverá el problema migratorio pero sí dañará las relaciones entre ambos países.