Un cuarto de millón de inmigrantes provenientes de Paraguay, Bolivia, Perú, Uruguay, Brasil y Chile lograron en los últimos cinco meses poner en regla sus papeles en Argentina, en el marco del Plan Patria Grande que beneficia a ciudadanos sudamericanos, según el Gobierno.
"Entre el 17 de abril y el 16 de setiembre último se regularizó la situación de unas 256.000 personas", precisó Ricardo Rodríguez, titular de la Dirección Nacional de Migraciones, en declaraciones a la AFP.
El Plan Patria Grande fue lanzado por el presidente Néstor Kirchner (peronista progresista) a comienzos de abril pasado con el objetivo de dar cobijo legal a los indocumentados, que en el país se calculaban entre 700.000 y un millón.
"Queremos hacer realidad la unidad latinoamericana y la Patria Grande como fue bautizado el Plan. Para eso hemos facilitado las condiciones de radicación y los trámites para que miles de personas dejen de esconderse, como lo hacían con la legislación expulsiva que habíamos heredado de la dictadura" (1976/83), sostuvo el funcionario.
Kirchner es un peronista cuya política exterior fijó como prioridad la integración regional, incluso en desmedro de las relaciones con otras zonas del mundo.
Rodríguez explicó que desde mayo de 2003, cuando asumió Kirchner, se regularizó la situación de un total de 456.000 personas, pero insistió en destacar el impulso radical que significó el Plan Patria Grande.
El programa está dirigido a ciudadanos de toda América del Sur y hasta ahora benefició a ciudadanos de Paraguay (59%), Bolivia (24%), Perú (12%), Uruguay (3%), Brasil (1%) y Chile (1%).
De las personas regularizadas, el 52% son mujeres, siguiendo la tendencia de la gran migración global en la que las trabajadoras salen a buscar nuevos horizontes fuera de sus países de origen.
Además, el 85% tenía más de 18 años al inicio del trámite, según datos proporcionados por la Dirección de Migraciones.
Centenares de miles de inmigrantes latinoamericanos se movilizan anualmente escapándole al atraso y la miseria en sus países, en una de las regiones más postergadas del mundo según el Banco Mundial.
En este contexto, el gobierno argentino firmó acuerdos de reciprocidad con Uruguay, Brasil y Chile, que permitirán la regularización de unos 100.000 argentinos que residen en esos países.
Los convenios benefician a unos 60.000 argentinos en Brasil, 15.000 en Uruguay, 10.000 en Chile y a partir de la semana próxima podrán sumarse unos 25.000 residentes en Paraguay, según datos de la Cancillería.
El Plan Patria Grande podría lograr un gran impulso en los próximos meses, ya que hasta ahora se aplicó en la Ciudad de Buenos Aires y el populoso cordón industrial que la rodea, conocido como el Gran Buenos Aires, donde reside una gran cantidad de ciudadanos provenientes de países limítrofes y de Perú.
Pero a partir de octubre, se extenderá al resto del país con el objetivo de regularizar a mayor cantidad de personas, que Rodríguez estimó podrían llegar al millón.
El funcionario cuestionó a quienes pretenden cerrar las fronteras al afirmar que "es una gran mentira que los inmigrantes le quiten el trabajo a los argentinos".
"En los últimos años bajaron los índices de desempleo y la economía creció", subrayó.
Rodríguez admitió que "la mano de obra de inmigrantes indocumentados incide en el nivel salarial porque los patrones se aprovechan, no los registran para no pagar beneficios como la jubilación y vacaciones, y las remuneraciones son menores en relación a los obreros que tributan".
"Pero hay que tener en cuenta --continuó-- que toda persona que tiene un documento participa de la vida económica, puede acceder a una medicina privada aliviando la carga del hospital público y puede acceder a un crédito para mejorar sus condiciones de vida".