- SEP. 23, 2006 - Foto - Economía - EL UNIVERSO
Con la apertura del túnel que conducirá el agua del río Pastaza hasta las turbinas generadoras, la construcción de la central hidroeléctrica de San Francisco culminó ayer en el 89%.
La fase de pruebas se iniciará en diciembre y el primer trimestre del 2007 empezará la venta de energía. Cuando la central opere en su totalidad generará 212 megavatios que, según las autoridades, desvanecen la posibilidad de racionamientos. El costo de la obra es de $ 338 millones.
La primera turbina generará 106 megavatios; la segunda, de igual potencia, empezará a funcionar en junio. La fase de pruebas de esta última se iniciará en marzo.
La energía que produzca San Francisco se sumará al Sistema Nacional Interconectado (red nacional que distribuye electricidad) mediante una línea de interconexión de doble circuito, cuya longitud entre la central y la Subestación Totoras, en Ambato, es de 44 kilómetros.
Concluida toda la obra, los 212 megavatios aportarán con el 12% de la generación total de energía en el país.
San Francisco empezó a construirse en febrero del 2004 en la provincia de Tungurahua, en el sector del mismo nombre, ubicado a pocos minutos de Baños.
Aprovechará el caudal del río Pastaza, que proviene de la central hidroeléctrica Agoyán (157 megavatios), mediante una serie de túneles subterráneos que están interconectados y que constituyen más del 90% de la obra.
Esta, con un costo total que asciende a los $ 338 millones, ha generado un mínimo impacto ambiental en la zona, según los constructores.
Todas las estructuras del proyecto –la cámara de interconexión, el túnel de conducción y la casa de máquinas– se encuentran alojadas dentro de la montaña maciza y rocosa del sector.