- SEP. 12, 2006 - Foto - Economía - EL UNIVERSO
A tres meses de terminar el 2006, el presidente ejecutivo de Andinatel, Juan Esteban Arellano, adelantó las ganancias que dejará esa telefónica: entre $ 70 millones y $ 80 millones, luego de haber invertido 80% de su presupuesto.
El funcionario dijo que el nuevo Gobierno recibirá una empresa estable y en marcha; con 35 mil nuevos clientes, adicionales a las 40 mil líneas fijas inalámbricas en los sectores urbano y marginal, y con lo que supera el millón de abonados. Sus productos “estrella”, Evo y Fast Boy, le están ayudando a conseguir la meta.
El primero consiste en un paquete familiar o corporativo que incluye llamadas a teléfonos fijos, móviles, nacionales, locales, internacionales y el uso de internet por un precio fijo.
Los precios van desde $ 15 mensuales y el corporativo depende de las necesidades de cada empresa.
El segundo producto está diseñado para satisfacer las necesidades de velocidad de conexión a la red que un abonado requiera, además de estar conectado permanentemente.
En lo que respecta al cobro de deuda, Arellano indicó que de los $ 340 millones que Andinatel factura al año, unos $ 18 millones no han podido ser recuperados y aunque la cartera vencida es manejable la considera insatisfactoria.
Andinatel, dueña mayoritaria de Telecsa (Alegro), aspira también a terminar el análisis final para efectuar el cambio de tecnología (de CDMA a GSM) de esa operadora móvil. Para ello requiere $ 103 millones, dinero con el que no cuenta.
“Una inversión fuerte como la que se vendría simplemente quebraría a la telefónica fija”, dijo Arellano. Por eso se puede pensar en la búsqueda de un socio estratégico, pero el escenario no está definido.