El país sufrió dos nuevos atentados contra tuberías petroleras que provocaron derrames, mientras que pobladores amazónicos obligaron a paralizar nueve pozos que producen 500 barriles por día en reclamo de servicios básicos, informaron este lunes fuentes de la estatal Petroecuador.
La entidad señaló que el jueves y viernes últimos personas no identificadas hicieron cortes en dos tuberías de campos que explota en la selva de la Amazonía, lo que fue denunciado ante la Fiscalía.
Uno de los atentados "generó un derrame aún no cuantificado y, por tanto, problemas con los moradores de la Amazonía que reclaman indemnizaciones y otro tipo de beneficios por las afectaciones", agregó.
La empresa señaló que en el otro atentado se registró "un derrame de pequeña proporción" y que "personas inescrupulosas cortaron la tubería (...) con la intención de sustraerse varios metros de tubería".
Según Petroecuador, desconocidos han provocado 46 derrames de crudo en lo que va de 2006 al atentar contra la infraestructura petrolera.
"Tienen como denominador común la destrucción de válvulas o la ruptura de oleoductos, con el consecuente derrame de petróleo y la inmediata reacción de los colonos y comuneros para reclamar el pago de compensaciones", añadió.
Uno de los atentados provocó el reciente derrame de unos 490 barriles en la reserva de Cuyabeno, en la Amazonía.
De otro lado, Petroecuador dejó de producir unos 280 barriles de crudo debido a que pobladores amazónicos obligaron el lunes a paralizar nueve pozos, en reclamo de plantas potabilizadoras de agua y sistemas eléctricos.
Una fuente de Petroproducción (filial de Petroecuador) señaló a la AFP que los manifestantes, que también demandan empleo, "hicieron que nuestros técnicos apaguen los nueve pozos, que producen unos 500 barriles diarios, la madrugada del lunes".
"Hasta el momento se han dejado de explotar alrededor de 280 barriles", anotó.
La fuente dijo que los pobladores amazónicos hacen sus reclamos "desde hace tiempo, pero que es difícil atenderlos por la crisis económica", y que la reactivación de los pozos podría tomar tiempo.