Dos policías fueron heridos con piedras y una niña tuvo problemas respiratorios. En la tarde y luego de pagar una fianza de $ 147 salió de prisión Fabricio López.
Ayer, de 10h00 a 12h00, la avenida Delta, desde la Facultad de Arquitectura hasta la de Odontología de la Universidad de Guayaquil (seis cuadras), se convirtió en campo de batalla de estudiantes y policías.
Un grupo de cincuenta jóvenes, algunos con sus rostros cubiertos, bloquearon la vía y lanzaron consignas contra el sistema de transportación masivo (Metrovía).
Los manifestantes se identificaron como miembros de los grupos: Federación de Estudiantes Secundarios del Ecuador (FESE), Frente Revolucionario de Izquierda Universitaria (FRIU) y Juventud Revolucionaria del Ecuador (JRE).
Alejandro Vargas, presidente de JRE, señaló en la mañana que también exigen que se libere a Fabricio López, de quien dijo es un muchacho de 19 años, que no es estudiante y que labora en un restaurante.
López fue apresado durante las protestas contra la Metrovía en el colegio Simón Bolívar la semana pasada y ayer en la tarde recuperó su libertad luego de pagar 147 dólares, que fue la fianza impuesta por Jorge Guzmán, encargado del Juzgado Quinto de lo Penal.
Durante la protesta los jóvenes arrojaron piedras y botellas en contra de los uniformados y estos respondieron con gases lacrimógenos.
Producto del enfrentamiento, dos gendarmes fueron golpeados con piedras en las piernas y la niña Carla Vivero, de un año, tuvo complicaciones en su sistema respiratorio cuando recibía atención médica en el consultorio de la Facultad de Odontología.
En tanto, los tintes políticos de las movilizaciones contra la Metrovía se mantienen. El candidato a diputado del Movimiento Popular Democrático, Lenin Hurtado, rechazó que las bombas lacrimógenas que confiscó la tarde del miércoles la Policía hayan sido de alguien de su grupo.
Aseguró que Álvaro Solórzano, director de Vía Pública del Cabildo, en manos de quien estaban los artefactos, dijo a los uniformados que él se los había quitado antes al MPD.
"Fuimos cobardemente agredidos por personajes de la Municipalidad... la Policía confiscó la bomba a los asalariados del Municipio al mando del abogado (Andrés) Roche y el señor (Gustavo) Zúñiga... Ahora pretenden hacernos aparecer como terroristas", dijo Hurtado, quien anunció que se planea una marcha para la próxima semana.
Por su parte, el alcalde Jaime Nebot dijo que no conoce pormenores del tema. Sin embargo, aseveró que no va a permitir que Guayaquil se caotice por las protestas, que son de índole político. "Cuando la gendarmería no pone orden, entonces el pueblo organizado tiene que poner orden... Ayer (el miércoles) se dio una demostración de eso".