El arrollamiento de un peatón que intentó cruzar por el carril de la Metrovía motivó ayer las protestas de moradores del Guasmo Central que bloquearon este servicio de transporte por aproximadamente cinco horas.
Como consecuencia de los incidentes resultaron detenidas, tras un amplio operativo de las policías Metropolitana y Nacional, seis personas que presuntamente participaron en el bloqueo, con llantas quemadas y piedras, del carril de la Metrovía.
Paralelamente a estos reclamos, afuera de la Universidad de Guayaquil estudiantes protagonizaron, por segundo día consecutivo, protestas contra este sistema de transporte.
Eran las 12h40, dos grupos se acercaban de frente en la Av. Las Esclusas del Guasmo Central.
De un lado, Andrés Roche, director de Justicia y Vigilancia del Municipio de Guayaquil; y Gustavo Zúñiga, director de Servicios Especiales del Cabildo, lideraban un grupo de unas 40 personas, entre 27 policías metropolitanos vestidos de azul y otros diez civiles.
Del otro lado, unas 50 personas obstruían el paso de la Metrovía con llantas quemadas como medida de protesta, porque tres horas antes un bus de ese servicio impactó a Rafael Robles Romero, de 35 años.
Robles murió, a las 09h10, en la Av. Adolfo H. Simmonds, cuando intentó cruzar por el carril de la Metrovía levantando los pies sobre la reja de seguridad peatonal, cargando un televisor. Según testigos, el hombre, que se dedicaba a recolectar objetos usados, se enredó entre los tubos de la cerca, su cuerpo se venció hacia adelante y en ese instante pasó por el lugar el articulado 0019, que lo impactó en la cabeza.
Ante las protestas, los policías metropolitanos ejecutaron un operativo para reabrir las avenidas Las Esclusas y la Adolfo H. Simmonds, por donde pasa el carril exclusivo. A causa de los bloqueos el transporte se suspendió en ese tramo por unas cinco horas. Los buses articulados para evitar ataques solo llegaron hasta la parada de La Floresta.
El operativo duró 10 minutos; en él participaron además 42 camionetas de Más Seguridad y unos 50 miembros de la Policía Nacional.
Los metropolitanos detuvieron a seis personas, entre ellas a Ángel Yépez Saltos, canillita que trabaja en el sector desde hace 25 años, y a su hijo.
Pero Zúñiga aseguró que tenía el video en el que aparecían los rostros de las personas que obstaculizaron la vía. Esa infracción es sancionada con 8 y 12 años de cárcel, dijo Roche.
Los detenidos fueron llevados a la Policía Judicial, informó Zúñiga, mientras que el conductor del bus que atropelló a Robles se encuentra detenido en la Delegación 3 de la Comisión de Tránsito (CTG), y está a órdenes de las autoridades competentes.
"Se está esperando el parte de la CTG para determinar responsabilidades", agregó Roche y explicó que la fundación Metroquil aplicó el seguro de vida para la víctima.
Con este suman tres los atropellos en el carril exclusivo (una víctima mortal). Los otros dos anteriores resultaron con heridas y fueron trasladados hasta la clínica Alcívar, según funcionarios de Metroquil. A causa de los anteriores accidentes, los conductores estuvieron detenidos por cinco días.
A las 13h00 una camioneta de Vachagnon llegó con cuatro barrenderos que limpiaron la basura que había en las calles; el servicio en el tramo donde se concentraron las protestas fue restablecido a las 14h00. Los articulados tuvieron que circular custodiados por camionetas municipales y patrulleros de la Policía.
Los inconvenientes en el sur complicaron las actividades de los usuarios en el norte de la ciudad que esperaban abordar alguno de los articulados en la terminal Río Daule.
Entre las 12h00 y 12h40 las operaciones se alteraron en la central de pasajeros. Más de 200 personas esperaron casi 25 minutos por un bus que los traslade hacia el sur.
Los reclamos se dirigieron al personal técnico, que desconocía los motivos del retraso. Antes de las 13h00 los buses empezaron a llegar con una frecuencia de 5 minutos.
Recomendaciones a usuarios y peatones
Moradores del Guasmo reclaman porque los buses circulan a exceso de velocidad en el carril exclusivo, ante esto, la Fundación Metrovía indica que el carril exclusivo no debe ser invadido por vehículos particulares (autos, motos, bicicletas, triciclos, carretillas) ni peatones.
Los buses articulados están programados para no exceder los 90 kilómetros por hora en la velocidad que se movilizan. Por la vía exclusiva estos vehículos ruedan con promedio de 40 a 60 km/h.
El límite de velocidad para la transportación regular en la ciudad es, según el artículo 181 del reglamento de aplicación a la ley de tránsito, de 30 km/h.
Las señales de tránsito instaladas en los 31 kilómetros de la troncal 1 de la Metrovía deben ser observadas por los peatones y transportistas.
El signo de malla color blanco pintado en varias intersecciones de la troncal 1 significa que ese espacio no puede ser bloqueado por ningún automotor y nadie puede detener la marcha de su vehículo en ese lugar.
Los transeúntes no deben cruzar saltando las rejas de seguridad peatonal instaladas en la troncal 1. Quienes deseen ir al otro extremo de la vía deben hacerlo por las intersecciones habilitadas en varios sectores, estos lugares están señalados con las líneas de cebra, semáforos peatonales y pequeños espacios donde se corta la barra metálica de seguridad.
Para hacer uso del sistema los usuarios pueden acercarse directamente a la terminal Guasmo Sur o Río Daule para abordar el articulado.
Ir directo a cualquiera de las 34 paradas habilitadas. Tomar una de las rutas alimentadoras que circula en el sur o norte para
llegar a las terminales y de allí hacer el intercambio al bus articulado.
En caso de que el conductor de un articulado circule a exceso de velocidad o tenga una queja se lo puede denunciar al teléfono 229-4557.