- SEP. 01, 2006 - Foto - La Caja - EL UNIVERSO
Una avalancha de cartas de lectores originaron los artículos sobre la presencia de los ufólogos en nuestra televisión. Vale la pena compartir algunas de ellas.
Lo primero es lo primero. Una lectora puntualiza que en el programa ‘La TV’ sí se aclaró que las construcciones de piedra en una ladera del Pichincha correspondían a un proyecto de la Empresa de Agua Potable y Alcantarillado de Quito. Sinceramente yo no vi tal cosa, pero se me pudo escapar (no soy extraterrestre, claro). Dejo sentada la aclaración con mis disculpas respectivas.
Un lector cuyas siglas son C.P. cuenta lo siguiente: “Hace algunos años (quizá siete) un par de maestros rurales en Loja deslumbraron con un truculento relato de contactos con extraterrestres a quienes supuestamente prestaron el vientre de una mujer para concebir un hijo.
Los supuestos contactados fueron ‘sometidos’ a una serie de pruebas en Ecuavisa por un grupo de ‘profesionales’ que avalaron la historia. Hace quizá tres años, en un noticiero de TV anunciaron que todo se trató de un fraude y que los mismos profesores confesaron que decidieron inventar esta mentira para ganar algo de dinero. Hace pocos días, en Ecuavisa Internacional reprisaron aquel viejo programa presentado por Alfonso Espinosa, como queriendo aprovecharse del tema ovni y la presencia de Sixto Paz sin verificar la credibilidad de los testigos”.
Otro lector, A.C., registra esta información fraudulenta: “Hace algunos días vi estupefacto cómo se anunciaba por TC el hallazgo en Colombia (reportaje de Caracol) de un ser de características extraterrenales... Lo que mostraron ante cámara era un ‘Garadiavolo’, un fraude de un tal Julio Garamendi (de allí el nombre del bicho) esbozado por el setenta y ahora resucitado para el infortunio de pequeñas mantarrayas que son cortadas de tal manera que su piel se encoge por el sol y sus fosas nasales pasan por ojos malévolos... En las Filipinas incluso se las vende como amuleto.
Finalmente, un joven lector cuenta su caso: “Yo fui parte de ese engaño hace muchos años de parte de un ufólogo ecuatoriano. Joven entusiasta como era, formé parte del primer grupo investigador del fenómeno ovni. Fui parte de muchos ‘aterrizajes de naves’ en pueblos que luego resultaron ser quemaduras de parte de los campesinos para las labores del agro. Gente pensante de aquí se dio cuenta de lo que hacía el ufólogo, pero cuando menos lo pensamos ya estaba en Chile haciendo de las suyas, y hasta donde conozco no le fue bien. Espero que esto ayude a muchas personas a discernir un poco mejor”.
Todos esperamos que así sea, empezando por los programadores y productores de televisión.