La búsqueda de una estrategia conjunta para retomar la negociación es tarea difícil.
Empresarios y Gobierno caminan en andariveles distintos ante el frustrado proceso de negociación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con los Estados Unidos.
Mientras los primeros reforzaron durante la última semana sus cuestionamientos al Gobierno por la “falta de compromiso” para concluir las negociaciones, el sector oficial trabaja en “dejar sentadas las bases” para una posible reactivación del proceso y la extensión de las preferencias arancelarias andinas (Atpdea, en inglés), en la próxima administración.
El canciller Francisco Carrión resaltó la importancia de dejar al próximo gobierno si no resueltos “al menos encaminados” los temas pendientes que dificultan el reinicio de la negociación, entre los que se encuentran las disputas comerciales con empresas estadounidenses, el proceso judicial con la petrolera Occidental (Oxy) y varias reformas laborales.
En esta intención no se ha hecho público –sin embargo– un calendario de acciones desde la Presidencia de la República, pero sí el interés de abrir espacios de diálogo entre los sectores público y privado.
La primera de estas reuniones se cumplió el pasado miércoles; allí se evidenciaron las diferencias entre los sectores.
Tanto el presidente de la Cámara de Industriales de Guayas, Alberto Dassum, como el titular de la Cámara de Comercio de Quito, Blasco Peñaherrera Solah, exigieron al Gobierno un compromiso más claro con la negociación.
Mientras, el ministro de Comercio Exterior, Tomás Peribonio, se esforzó en afirmar que el Gobierno está empeñado en lograr resultados y que si no los hay no será por falta de trabajo.
Además, tras calificar como constructiva la reunión, negó que haya habido discrepancias con los empresarios y minimizó los plazos para definir el TLC, pues además de que esta administración termina el 15 de enero –dijo– “la firma del Tratado es un objetivo del país y no de ningún gobierno”.
El ex ministro de Comercio Exterior, Jorge Illingworth, (quien participó en el encuentro), dijo no ser optimista de que este Gobierno retome las negociaciones del TLC; sin embargo, el coordinador del Comité Empresarial Ecuatoriano (CEE), Roberto Aspiazu, consideró que sí es posible reanudar y cerrar el acuerdo hasta antes de fin de año.
Para ello, aclaró, será indispensable una decisión política de concertación entre el gobierno saliente y el entrante.
Así, destacó la validez de la última reunión porque permitió avanzar en la definición de los asuntos pendientes por resolver para que EE.UU. se muestre dispuesto a retomar las negociaciones suspendidas en abril pasado.
Carrión prefirió destacar que dichos temas se resolverán por propia decisión del país y no “por condicionamientos” externos. Con las bases listas para reactivar la negociación, dijo, “habremos ahorrado” al nuevo gobierno parte del proceso, y será este el que maneje la parte final.
PASOS
POSICIÓN
A inicios de este mes, la Embajada de los EE.UU. sostuvo que Ecuador podría dar pasos concretos para reanudar las negociaciones del TLC; hizo referencia, así, a la resolución de las disputas comerciales pendientes, a las reformas laborales y a los problemas derivados de la Ley de Hidrocarburos. Además, a la aceptación del arbitraje pedido por Oxy tras la caducidad de su contrato.
TIEMPO
Los ministros de Estado aseguran que los pasos siguen su curso. En la última cita con el Gobierno, los empresarios dijeron que es necesario poner plazos para resolverlos.