lunes 21 de agosto del 2006 Columnistas

‘Iglesia contra educación sexual’


Un titular engañoso de un periódico ha suscitado perplejidad en algunas personas que preguntan:   ¿Está la Iglesia contra la educación sexual? Para que todos encontremos la respuesta a esta pregunta, dejo a la reflexión, en preguntas y afirmaciones, algunos elementos de tan importante tema humano: ¿Hay en la unión sexual de un hombre y de una mujer algún elemento que le da novedad y que la diferencia de la unión sexual de gatos, de perros o de otros animales? Filósofos griegos separaban el alma del cuerpo, al que consideraban  como una cárcel del espíritu; en consecuencia, no descubrían la importancia y dignidad del sexo. Hubo un cierto influjo de estos filósofos en algunos moralistas cristianos. Por el contrario, el papa Benedicto XVI escribe en su primera Encíclica: “El amor entre el hombre y la mujer es el arquetipo del amor”. La expresión sexual del amor es buena en sí misma: si el hombre pretendiera ser solo espíritu y quisiera rechazar la carne como una herencia meramente animal, espíritu y cuerpo perderían su dignidad”. Porque el amor de dos enamorados es el arquetipo de toda relación amorosa, “los profetas utilizaron imágenes eróticas muy audaces, para explicar hasta dónde llega el amor de Dios por los hombres”. El amor auténtico no es cosa del cuerpo solo, sino de la persona entera, abarcando en una síntesis armoniosa el entendimiento, la voluntad y el sentimiento (5,2). El amor es sentimiento, pero no solo sentimiento; los sentimientos van y vienen; son una chispa inicial, pero no son la totalidad del amor. Es obvio que el amor, instinto y sentimiento, no es para siempre, porque la otra persona puede dejar de parecer atractiva. Hay que purificar o complementar el instinto, pero no suprimirlo. El amor humano es imagen de lo que es amor en Dios: 1) Amor es Dios, es salir de sí mismo y admirar al otro: Jesús llama a su Padre “perfecto” y nos pide que seamos perfectos, como Él. Dios Padre proclama “Este es mi Hijo amado, en quien me complazco”. 2) Amor es acercamiento: Jesús, con ser Hijo de Dios, por amor, no consideró inconveniente bajarse y tomar forma humana. 3) Amor es darse, ser feliz haciendo feliz: Cristo muere para darnos vida eterna.

Los que se han dignado leer estas reflexiones descubren que el magisterio de la Iglesia no solo no se opone a la educación sexual, sino que la considera indispensable.

La diferencia está en que unos, reduciendo el sexo a nivel meramente animal, consideran que educar es enseñar a usar al otro. La unión sexual es una expresión de amor; es más que tomar una naranja destinada a ser tirada una vez exprimida, para luego tomar otra. La educación sexual es necesaria no solo para que, conociendo el importante aspecto biológico, puedan usarse el uno al otro, sino también para que la unión sexual sea un diálogo de amor entre dos personas. Educar sexualmente no es enseñar a prostituir el sexo  en “yo te uso, tú me usas”.

Columnistas

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.