- AGO. 17, 2006 - Foto - La Caja - EL UNIVERSO
Julio Recalde es un productor de teatro ecuatoriano que vivió durante muchos años en España. Hace algunos días me decía: “Si en alguna de las obras que presentábamos nos insultaba Haro Tagclen o algunos de los columnistas de los diarios, lo agradecíamos porque eso generaba opinión”.
En nuestro país hay personajes que cuando son topados por alguna crítica lo toman como una ofensa personal y comienzan a vociferar insultos contra los críticos. Son los vestigios de la mentalidad feudal que subsiste en ciertas esferas: se sienten intocables, saben que tienen poder mediático y/o político pero se indignan si se les pide cuentas sobre sus actos.
En fin, son las reglas del juego al intentar hacer crítica en este país. Sin embargo, la realidad es la realidad, Polo Baquerizo podrá decir lo que quiera, pero hay que revisar los diarios de la época para comprobar que fue considerado el peor diputado de esa legislatura y que fue reclutado por la Democracia Popular para ayudar a que Mahuad obtuviera votos.
Pero la TV continúa. Como en el caso de los “reportajes” de Ramón Jimeno que comentábamos el martes. Bueno, ya salieron las verdaderas intenciones: todo fue un pretexto para hacer una apología de Roberto Isaías y de su defensa en el caso Filanbanco.
Hay una crónica del periodista mexicano Carlos Puig en la revista Gatopardo de mayo del 2004 sobre el diario El Independiente, fundado por el empresario Carlos Ahumada. El medio fue una verdadera opción hasta que su propietario se involucró en una serie de oscuras maniobras políticas y financieras. El proyecto cayó menos de un año después. En un momento clave Ahumada llama al editor general del diario y le grita: “¿Para qué tengo un diario sino es para defenderme? El editor, sin perder la compostura responde: “Carlos, nunca lo tuviste para eso”.
Toda una lección en la historia del periodismo latinoamericano. ¿Qué tiene que ver con los ‘Reportajes de Jimeno’? Todo y nada. Cada quien que saque sus conclusiones.
Lo que sí molesta es que en los “reportajes” presentados por Gamavisión hay una tríade que intenta dar lecciones a los ecuatorianos y venezolanos con pretexto de hablar de los “empresarios latinoamericanos en Miami”. Tres colombianos, es más: los ex presidentes Ernesto Samper y César Gaviria dan cátedra de democracia, seguridad jurídica y estabilidad política y el mismo Ramón Jimeno intenta dar lecciones de periodismo. Pero como revela un trabajo televisivo hecho a retazos y al apuro, sin contrastación, investigación, contrapartes ni contextos, no poseen los elementos ni las condiciones para hacerlo.