- AGO. 15, 2006 - Foto - Religiosa y Obituarios - EL UNIVERSO
PERDONAR
Al fijar mis expectativas para el día de hoy, afirmo que experimentaré satisfacción, salud y libertad. Entro al plano sagrado del silencio y la visualización, e imagino que suelto todo aquello que no es para mi mayor bien y que perdono.
Pido a Dios que me ayude a ver y a crear solo el bien. Aprecio a cada persona como la creación amada de Dios que es.
Al decir una oración de bendición y perdón, se me quita un gran peso de encima.
Me he liberado del resentimiento, el dolor y la preocupación que llevaba conmigo y de los cuales quizás no me haya dado cuenta. Al salir del silencio, recibo confirmación de que yo también soy apreciado por Dios. Decido perdonar y vivir plenamente.
“Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguien, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas”.
–Marcos 11:25