Pensaba que los circos ya se habían ido con payasos, titiriteros...; pero me he vuelto a equivocar ya que con un alto grado de desconcierto he visto en la prensa a los nuevos candidatos a padres de la patria (chistosos, bailarinas, comentaristas, faranduleros...).
¡Hasta cuándo nos quieren sorprender los mal llamados dirigentes políticos!, que a cuenta de que estas personas (sin desmerecer lo que son o hacen) tienen acogida del pueblo (sectores determinados) porque salen en televisión, quieren postularlas a candidatos. ¿No saben que hay que estudiar? No bastan solo las buenas intenciones. Estas personas no saben ni siquiera qué es un bloque legislativo, cuántos diputados hay por Guayas. ¿Cómo podemos poner en manos de “ignorantes” en tema de política, la vida de 13 millones de ecuatorianos? Una vez más estos dirigentes políticos en busca del poder, no se detienen ante nada pisoteando nuestros derechos, saboteando nuestros corazones, obligando a dirigir nuestra mirada hacia otras cosas para que no veamos la desfachatez que realizan.
Piénsenlo por nuestro bien y el de ustedes, no vaya a ser que en lugar de salir por televisión o en la farándula, salgan luego huyendo del país.
Cecilia Elizabeth Franco Olaya de Falconí
Guayaquil
Todos los ciudadanos conscientes estamos muy preocupados al contemplar la irresponsabilidad de partidos políticos, que de canonjías se amparan en leedores de noticias, animadores de programas, futbolistas y artistas de segunda para formar las listas de candidatos a concejales, consejeros y diputados.
Nada malo existe en ser presentadores de radio y televisión, deportistas, artistas; lo malo, lo pésimo, está en que aquellos no se hacen un examen de conciencia para determinar sus virtudes y limitaciones. Si son elegidos tendremos mediocridad en las curules y los despachos que ocupen, por lo tanto, seremos espectadores del aceleramiento del deterioro del país. ¡Basta ya de jugar con Ecuador! Es de mucha importancia llamar a la reflexión a las masas populares para un rotundo rechazo a estas candidaturas oportunistas que son reflejo de la desesperación de la partidodocracia, que ha perdido credibilidad a consecuencia de repetidos errores, malos comportamientos cuando han llegado a la función pública. Con esta medida que con seriedad criticamos, se ha confirmado más aún la falta de respeto a la comunidad, con una desenfrenada y lacerante irresponsabilidad.
Arturo Santos Ditto
Guayaquil
En Ecuador nos encontramos lejos del ideal platónico en lo que respecta a política. Qué duda cabe con la serie de candidatos a diputados que nos impelen en escoger los partidos de nuestra patria. Encontramos de manera inadecuada a gente que ni siquiera acredita un título en el área en que ha “destacado”: presentadores de televisión sin título profesional de periodistas; actores sin haber cursado siquiera las múltiples escuelas de actuación a nivel nacional e internacional.
El mensaje que los partidos políticos envían es: “juventud ecuatoriana, no ingreses a la universidad, no acredites méritos profesionales, porque con tu cuerpo escultural, tu simpatía, puedes llegar a dirigir los destinos de este país. No importa si no sabes qué es una ley orgánica, tú igual habla de leyes para los más pobres. ¡Con eso basta!”.
Estos neopolíticos han sido vendedores de productos en sus programas de televisión (de hecho candidatas a diputadas son famosas por su jingles a capela), es decir, son importantes como una modelo impulsora en un supermercado; pero a nadie se le ocurre poner en la gerencia general de ese supermercado a la modelo impulsora porque su labor promocional, si bien importante en el engranaje comercial, no es apropiada para la administración del negocio, para lo cual se requieren aspectos de mayor preparación, que un simple aspecto somático que la naturaleza proveyó. Por lo que pregunto, ¿dejaremos que los nuevos políticos impulsores manejen y administren el país? En las urnas sabremos la respuesta. ¡Dios salve a la patria!
Ab. Gonzalo Triana Carvajal
Guayaquil