Doce familias de la comunidad de Puela, provincia de Chimborazo, que el pasado 14 de julio fueron afectadas por la actividad del volcán Tungurahua, llegaron durante el fin de semana al albergue de Cotaló en Tungurahua.
Según Vladimir Llerena, coordinador de la Defensa Civil de Pelileo, en el lugar había ya 127 personas pertenecientes a Bilbao. Llerena manifestó que no hay problema en recibir a las familias, porque todas las personas que se encuentran en el lugar son de esa provincia.
“Afortunadamente contamos con la infraestructura física, vituallas y alimentos suficientes para atender a las personas que salen evacuadas”, indicó el dirigente del grupo de socorro.
Agregó que los productos perecibles que llegaron como donaciones al Instituto Pelileo fueron entregados a las 25 familias de San Juan, que la semana pasada retornaron a su comunidad.
Mediante un acuerdo entre la población y la Dirección Provincial del Ministerio de Bienestar Social se decidió guardar los alimentos no perecibles y botellones de agua en las bodegas de la Defensa Civil.
Estos se utilizarán en caso de un aumento del proceso eruptivo del Tungurahua.
El albergue de San Francisco en Huambaló, ocupado por alrededor de 59 familias de la comunidad Pillate, al igual que los de El Pingue y Cotaló son visitados dos y tres veces al día para constatar los requerimientos de las familias, para solucionar la falta de medicinas, agua, vituallas o alimentos, que se provee de acuerdo a la disponibilidad del Comité de Operaciones Emergentes (COE) cantonal de Pelileo.
Llerena explicó que incluso los alimentos se entregan en las comunidades San Juan, Pillate y Chacauco.
Caducados
Acerca de los productos caducados, el coordinador provincial de la Defensa Civil, Guillermo Yánez, expresó que se está investigando de dónde salieron los lotes que corresponden al Programa de Alimentación Escolar (PAE) que fueron donados en julio pasado, a pesar de que su consumo venció en marzo y junio.
Explicó que al no haber en los albergues un acta de entrega-recepción de las donaciones, se hace más difícil conocer la procedencia.