Mientras otras ciudades del país progresan aceleradamente, Durán lo hace lentamente.
Este cantón necesita un mercado de mariscos donde los camiones lleguen con productos del sur, regresen con productos del norte y viceversa. El financiamiento sería con participación de las mismas asociaciones de comerciantes de mariscos del país, que podrían comprar por adelantado sus locales comerciales y de intercambio.
Los trenes que forman parte de la historia durandeña podrían ser trasladados al norte del cantón donde hay espacio de sobra, y en el sitio actual construir un museo ferroviario y un nuevo malecón que recibiría al futuro teleférico de Guayaquil con sus turistas.
El Municipio podría también aplicar la ley y exigir a los propietarios de tantos solares vacíos que construyan sus cerramientos.
También se necesita una terminal terrestre para que lleguen los carros del sur y que ahora son obligados a dar una gran vuelta para arribar a la terminal de Guayaquil. Para eso hay muchos terrenos baldíos al pie de la carretera. Desde la terminal propia los taxis se encargarían de llevar a los pasajeros al aeropuerto o al centro de dicho puerto principal, de ser necesario. Ahora que los buses de Durán no pueden ingresar al centro de Guayaquil, hay que aprovechar en realizar las obras mencionadas, porque existe dificultad para el traslado de los durandeños habituados a hacer sus gastos en Guayaquil como compras de víveres, vestimentas..., para que lo hagan con más facilidad en Durán y dinamicen su economía.
Ing. René Ronquillo Sánchez
Durán