- JUL. 31, 2006 - Foto - Religiosa y Obituarios - EL UNIVERSO
GUÍA
Estoy plenamente en la presencia de Dios y atento con todo mi ser. Percibo hasta el susurro más leve de una idea y permanezco receptivo a la inspiración.
La voz de la sabiduría es tan familiar que discierno su mensaje y permito que se exprese por medio de mí aun cuando estoy activo durante el día. Esta comprensión abre continuamente un mundo nuevo de posibilidades para mí.
A menudo, antes de acortarme en la noche, oro y permanezco en armonía con la sabiduría divina. Puede que me quede dormido, y no importa porque la inspiración divina llega a las profundidades silenciosas de mi ser.
De día o de noche, dejo la puerta de mi alma abierta a la sabiduría de Dios, y me lleno de inspiración.
“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá, porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla”. –Mateo 7:7