El Congreso tiene dos semanas para analizar la reforma, que reconoce el déficit tarifario y anima la inversión.
Con el inicio de la semana empieza también la cuenta regresiva para la aprobación de las reformas a la ley del sector eléctrico. En dos semanas, el documento deberá estar aprobado o negado por el Congreso, si no entrará en vigencia por el Ministerio de la Ley.
El plazo vence el 6 de agosto y el último día laborable en el Congreso es el jueves 3.
Frente a esa premura, hoy la Comisión de lo Económico recibe a partir de las 15h00 a los técnicos del Centro Nacional de Control de Energía, del Consejo Nacional de Electricidad (Conelec), del Colegio de Ingenieros Eléctricos y de los Ministerios de Energía y de Economía.
Mañana, los diputados escucharán al ministro de Economía, Armando Rodas, quien deberá explicar la repercusión fiscal de las deudas que mantienen las generadoras eléctricas con Petrocomercial. La cita es a las 09h00, según Wilson Navarro, secretario de la Comisión.
El proyecto de ley orgánica de reconocimiento del déficit tarifario, fomento a la inversión en el sector y reformatoria a la Ley de Régimen del Sector Eléctrico es el tercer intento, en menos de tres años, por enfrentar los problemas del sector.
La primera reforma se envió al Congreso durante el gobierno del coronel Lucio Gutiérrez.
Se la bautizó como Ley Topo, pero la connotación que se le dio –“de subterránea y oscura–, la hizo inviable”, sostuvo Alejando Ribadeneira, presidente del directorio del Conelec.
La propuesta era amplia y el Congreso la negó con el argumento de que el Ejecutivo debía especificar los cambios.
Se efectuó entonces el segundo intento. El año pasado, el Ejecutivo envió al Congreso otro documento enfocado en el reconocimiento del déficit tarifario (diferencia entre el costo real de la energía y el precio que se cobra); el Legislativo no lo trató.
Ribadeneira recordó que los legisladores argumentaron que el proyecto era demasiado escueto. Se elaboró, entonces, el actual proyecto, que hace dos semanas pasó el primer debate y espera el informe para el segundo.
Las reformas contemplan cinco elementos fundamentales: el reconocimiento del déficit tarifario ($ 950 millones entre el 1 de abril de 1999 y el 31 de diciembre del 2005); la garantía de pago por parte del Estado a las generadoras; la contratación de administradores eficientes para las distribuidoras; subsidios focalizados e incentivos para la inversión.
Los planes del Gobierno son más amplios: aprobada esta reforma, enviaría otro proyecto de ley para la creación del Fondo Estatal de Inversión en Sectores Energéticos e Hidrocarburíferos (Feiseh) que nacería con $ 110 millones, producto de las exportaciones de crudo del bloque 15, antes operado por la petrolera estadounidense Oxy.
Según los planes de Rodas, parte de ese dinero se destinará a la construcción de proyectos hidroeléctricos; existen 226 en el Conelec.