- JUL. 23, 2006 - Foto - Migración - EL UNIVERSO
El Gobierno británico va a crear una fuerza uniformada de control de fronteras por primera vez en el Reino Unido que operará en puertos y aeropuertos para combatir la inmigración ilegal.
El ministro británico del Interior, John Reid, tiene previsto hacer el anuncio oficial el próximo martes, como parte de las nuevas medidas de la Dirección de Inmigración y Nacionalidad (IND, en sus siglas en inglés).
Ese organismo verá duplicado su presupuesto hasta los 280 millones de libras (unos 420 millones de euros, 530 millones de dólares) para finales del 2010, informaron hoy a la cadena británica BBC fuentes del Ministerio del Interior.
Gran parte de esas partidas se destinarán a incrementar el número de agentes, adquirir nuevas tecnologías y llevar a cabo un mayor número de redadas en empresas que emplean a inmigrantes irregulares.
Las acciones contra los inmigrantes ilegales deben ser "más enérgicas", dijo Reid hoy al programa Sunday de la cadena británica GMTV. "Necesitamos una mejor aplicación de las normas en la frontera, más enérgica, más eficaz y más visible", señaló.
Los nuevos planes del Ministerio del Interior se conocen después de que una comisión parlamentaria multipartita denunciara que las medidas actuales de la IND eran "claramente inadecuadas" y culpasen de la situación actual "al fracaso de los sucesivos gobierno" en gestionar la inmigración.
La cifra exacta de inmigrantes irregulares que residen en el Reino Unido se ignora, pero el Gobierno británico ha reconocido que podría llegar a un millón, en un país de 61 millones de habitantes.
En su informe, la comisión parlamentaria también pone de manifiesto que en sólo un año se presentaron 700 denuncias contra trabajadores del departamento de Inmigración, de las que 31 han sido remitidas a un tribunal y otras 79 han dado lugar a expedientes disciplinarios.
Por otra parte, el Ministerio del Interior ha redactado una lista secreta con los nombres de 45.000 personas de Bulgaria y Rumanía consideradas "indeseables" que podrían intentar entrar al Reino Unido cuando esos dos países se unan a la Unión Europea (UE), reveló hoy el dominical británico The Sunday Times.
La mayoría de esas personas son sospechosas de tener vínculos con asociaciones criminales o suponer un riesgo para la seguridad del país.
El Gobierno calcula que entre 60.000 y 140.000 rumanos y búlgaros llegarán al Reino Unido en el primer año tras la entrada de sus países en la UE.