Me parece injusto que el Parlamento Francés haya considerado adoptar esta Ley de Inmigración Seleccionada, que es discriminatoria para quienes no tienen sus papeles en regla, no poseen títulos universitarios, y no hablen el francés.
¿Qué han hecho las autoridades de nuestro país al respecto? Parece que nada. Al extranjero ingresar a nuestro Ecuador le resulta muy fácil e incluso le sobran trabajos, pero para un ecuatoriano entrar a otro país en busca de mejores ingresos y oportunidades, le es demasiado difícil. ¡Qué pena que en nuestro país nadie se pronuncie a favor de nuestros compatriotas, que están pasando un mal momento en Francia!
Silvia Carolina Moreno Vera
Guayaquil
Como futura abogada y defensora de los Derechos Humanos, quiero recordarle al mundo, el artículo 3 de la Carta Internacional de Derechos Humanos, que dice: “El Estado se compromete a asegurar a los hombres y a las mujeres, a gozar de todos los derechos económicos, sociales y culturales”, eso quiere decir que no se discriminan las condiciones sociales con respecto a su dignidad.
Con qué derecho Francia exige que solo pueden entrar a su país la gente que tiene un título universitario? Qué pasa entonces con los miles de profesionales que aún teniendo su título han debido dejar a sus familias en Ecuador porque aquí no tenían trabajo, y lo peor es que deben soportar en el exterior humillaciones y discriminación, para no morirse de hambre y poder sobrevivir; siendo muchas veces seres capacitados y valiosos.
A los defensores de los Derechos Humanos les pido que pongan en el mundo su voz de protesta, por este atentado, como lo estoy haciendo yo.
En Francia se ha sobrepasado los límites de tolerancia, por parte de aquella gente que solo se encuentra allá por ayudar a sus familiares y darles un futuro asegurado.
Dina Andrea Rugel Castillo
Guayaquil