Alejandro Castillo, Néicer Reasco y Félix Borja se criaron en esta población carente de obras.
Pese a ser la cuna de nacimiento de los seleccionados de fútbol Félix Borja, Néicer Reasco y Segundo Alejandro Castillo, la ciudad de San Lorenzo no tiene un estadio donde los jóvenes hagan deporte.
El estadio municipal más se asemeja a un potrero, con monte e inmensas lagunas de agua estancada que sirven de caldo de cultivo para la proliferación de mosquitos y otros insectos que abundan en el poblado.
No tiene cerramiento y solamente quedan escombros de lo que algún día fue una visera con tres graderíos, donde se daban cita los sanlorenceños para ver jugar a sus jóvenes, entre ellos los tres seleccionados mencionados.
De los arcos solo quedan los tubos oxidados que están a punto de desplomarse y a simple vista no se aprecia la real dimensión de la cancha, ya que el monte se ha encargado de borrar todo vestigio de los días en que los equipos locales intervenían en torneos nacionales por la calidad de sus jugadores.
Uno de los seleccionados, Néicer Reasco, no nació precisamente en San Lorenzo sino en Tambillo, un pueblo mucho más pobre ubicado a media hora de este sitio, en la zona de frontera con Colombia.
Las pocas obras que hay en este cantón se las ha logrado en los últimos dos años, gracias a la inversión de agencias como la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la Agencia de Cooperación del gobierno de Estados Unidos (Usaid) y el Municipio local.
“Un nuevo estadio cuesta 100 mil dólares y nadie nos lo va a dar”, dice el alcalde de esta localidad, Gustavo Samaniego Ochoa, quien también es dirigente deportivo.
Otras obras
Pero el reclamo de los pobladores no solo es por el estadio, San Lorenzo tampoco tiene un coliseo, lo que agrava la crisis de escenarios deportivos en esa cabecera cantonal.
“El coliseo no solo servirá para las prácticas deportivas, sino que también lo adecuaremos como zona de albergue. En cualquier momento puede haber un nuevo flujo de refugiados colombianos que lleguen a nuestro cantón y no tenemos dónde albergarlos”, dijo Samaniego.
Si la cabecera parroquial carece de escenarios, la situación es mucho más crítica. En las doce parroquias rurales que tiene el cantón San Lorenzo, los niños y jóvenes no tienen dónde practicar deportes, salvo la natación, ya que desde los seis meses de nacidos a los niños se les enseña a nadar en los ramales de mar que abundan en el lugar y que llegan a tener hasta 30 metros de profundidad.
FRONTERIZAS
SIN CANCHA
Por falta de escenarios deportivos, el equipo San Lorenzo del Pailón, que representa a este cantón en la serie de ascenso, no participó en este año debido a que no tiene dónde entrenar.
CRÍTICA
El alcalde de San Lorenzo, Gustavo Samaniego, dijo que dentro de la base naval del Batallón de Infantería 11 San Lorenzo hay un estadio y un coliseo para uso exclusivo de los militares, mientras que ellos no tienen nada.
ZONA RURAL
En las comunidades rurales de San Lorenzo no hay cómo practicar deportes. Las personas que lo hacen se exponen a los peligros de jugar en el suelo lleno de maleza y descalzos debido a que la mayoría de los jóvenes son pobres.