Un concurso escolar ‘Carta a mi padre ausente’ organizado por la Dirección de Cultura del Azuay con el objeto de motivar la composición literaria recogió misivas que reflejaron el dolor y el sufrimiento que viven los niños hijos de emigrantes. El único sueño común en ellos es abrazar a su papá y nunca más separarse.
Dolor por la ausencia. Ansiedad por su futuro y algunas veces rencor por su realidad.
Esas son solo parte de las percepciones infantiles que dejó el concurso Carta a mi padre ausente, organizado por la Dirección de Cultura del Azuay y que retrató, en decenas de misivas, el profundo resquebrajamiento familiar que produce en el país el fenómeno de la migración.
“Hay dos cosas que no entiendo, ¿por qué te fuiste? y ¿por qué no regresas?”, se pregunta Byron Lucero, de 11 años, quien nunca ha conocido a sus padres en persona.
Este Diario presenta algunas cartas participantes.
Tenía 5 meses de nacido cuando su papá decidió emigrar a los Estados Unidos, y un año 8 meses cuando su mamá hizo lo mismo. Desde entonces Byron Lucero Sigua, que cumplirá 12 años el próximo 17 de octubre, solo anhela conocer a sus progenitores, en persona.
Este deseo lo expresó en una carta que escribió a su papá, Carlos Lucero, para un concurso realizado entre los estudiantes de séptimo de básica de la escuela Alfonso Carrión, a la que asiste regularmente.
Por su contenido literario y testimonio conmovedor, su misiva clasificó al concurso ‘Carta al padre ausente’, organizado por la Dirección de Cultura del Azuay, y ganó el segundo lugar que fue compartido con Estefanía Yupa, de la escuela España.
En la carta, Simón Johnson, seudónimo utilizado por Byron para exaltar al Libertador Bolívar, a quien dijo admirar y el apellido extranjero que le gusta, relata que cuando observa un avión piensa que su padre regresa, pero esa misma ilusión se vuelve angustia porque en la realidad no es así, y siente que le invade la decepción porque su sueño no se cumple.
“Hay dos cosas que no entiendo: ¿por qué te fuiste? y ¿por qué no vuelves?”, reclama Byron en la carta, y según su abuela, Rosario Sigua, quien lo cuida desde hace 11 años, estas preguntas son constantes y que ella lamenta no poder darle una respuesta.
Byron vive en el sector La Ensayana de la parroquia Baños, con su abuela y su medio hermana Laura Sigua, de 17 años, quien trabaja en una fábrica de camisetas y estudia por la noche. Los tres comparten quehaceres domésticos, agricultura y crianza de animales.
“Cuando no estoy, él (Byron) cocina para mí y su hermana; barre la casa, lava su ropa, los platos y trae hierba”, dice la abuela de 74 años.
Con naturalidad, Byron comenta que son actividades normales, mientras continúa el barrido de la espaciosa sala. Un televisor de 40 pulgadas destaca en ese lugar de la vivienda de dos pisos, construida con el dinero enviado por sus padres.
“Mi casa es una de las más bonitas y más grandes del sector y, además no me quejo, tengo buena ropa y juguetes, pero dejaría todo esto por conocer a mis padres”, expresa.
Pero eso lo siente en su interior porque cuando habla por teléfono con sus padres cada domingo, les dice que no los quiere ver. “A veces también tiene celos de los dos hermanos que nacieron en EE.UU. y les dice que gastan mucha plata en ellos, pero más que eso es el hecho de no tenerlos con él”. Byron intenta desmentirla, pero solo baja la cabeza y se queda en silencio.
Confiesa que su rebeldía es temporal y anhela conocer a sus padres y que ellos cumplan con su promesa de llevarlo a vivir en EE.UU. “Allá sí podré estudiar medicina”, dice, pero advierte que no se irá sin su hermana.
Su abuela que lo escuchaba, dejó escapar unas lágrimas. “Si ellos se van no sé qué haré, pero es mejor que estén con sus padres”, murmura la mujer, mientras seca sus mejillas con un extremo de su suéter.
Esto además le recordó que en diciembre los padres de Byron retornarán al país por primera vez, en más de una década, tras haberse legalizado.
Las mismas emociones y reclamos se repitieron en las cartas seleccionadas para el concurso “Carta al padre ausente”, que fueron escritas por hijos de padres emigrantes, pero también por niños que aun viviendo con sus progenitores quisieron expresar lo que sentirían si no tuvieran a sus papás.
Querido papá, un saludo para ti y todos los familiares que están lejos, espero que se encuentren bien de salud.
Te escribo porque me acordé de ti, porque me haces mucha falta y no solo hoy sino todos los días de mi vida.
Recuerdo, cuando era más pequeño, cada vez que pasaba un avión corría para verte, pero qué decepción al ver que no estabas.
Y sigo esperando que regreses para conocerte, pues nunca te conocí o no me acuerdo.
Todos los días me pongo a pensar y me pregunto: ¿Cómo será la vida si estuvieras aquí?
Claro, la respuesta es fácil responder porque si tú estuvieras aquí no hubiera tristeza en mí, al contrario hubiera mucha felicidad al tener a papá a mi lado y más que un papá a un amigo, un amigo a quien podría contar mis penas y alegrías. Me da mucha pena al saber que tú no estás para verme crecer.
Hay dos cosas que no entiendo: ¿Por qué te fuiste? y ¿Por qué no regresas?
Ya sé que te fuiste para que nosotros podamos estudiar y tener una mejor vida, pera si tú regresas, si estuvieras aquí tendríamos una vida buena con tu presencia y llenos de amor.
Tu hijo que ansía conocerte.
Nombre: José Luis Rodríguez
Edad: 9 años
Escuela:San Juan
El Valle, a julio de 2006
Querido padre:
Desde que te fuiste en esa madrugada de lluvia en lo que quedamos mis hermanos y yo, tristes con una mirada en la terrible oscuridad hasta que amaneció y no veíamos tu imagen; si no nuestra madre nos consolaba que mañana volverá.
Han pasado cuantas mañanas que ni siquiera las puedo contar, sin verte ni oírte tus consejos de padre; padre sé que estás lejos buscando el sustento para nosotros, que nos quieres ver que mañana seamos algo en la vida.
Padre... padre, quiero llamarte y no te encuentro, porque te oigo tu voz y no te veo, tu sonrisa junto a mí, me acariciabas y juntos jugamos.
No sé si he crecido con sentimientos de amargura o la tristeza me embarga en mi corazón al ver a mis amigos que se enorgullecen jugando juntos, caminando con sonrisas y alegrías que yo no las tengo. Padre, regresa porque estoy creciendo y no voy a tenerte en esta etapa de mi vida.
Mañana seré un hombre tal vez con muchas deficiencias que serán culpa de ti por no haberme guiado en el tiempo oportuno.
Estoy madurando como todo ser vivo, faltando lo más importante: el cariño de un padre.
Papá, papá, papá, papá grito por las noches y no te hallo porque solo en mi mente tengo recuerdos que sí tengo padre.
Porque mi padre está ausente.
Nombre: David Quintuña
Escuela: Padre Carlos Crespi
Cuenca, 15 de junio del 2006
Papito
Buenos Aires
Papito mío:
Te hago llegar un beso y un abrazo muy intenso, tan grande que desearía llegar con mis brazos a ti, te extraño tanto, deseo que ya vengas, porque sin ti hay un vacío en mi ser que nadie puede llenar, ¡llego a casa y deseo encontrarte! ¡Me pongo a hacer mis deberes y me haces falta! ¡Voy al patio y quiero jugar contigo! No puedo quitarte ni un momento de mi ser y mi corazón.
Sé que por tu trabajo tuviste que ausentarte y por ello comprendo que tengo que aceptar estos momentos duros de tu ausencia. En casa todos te extrañamos, también sé papito que a ti te debe estar sucediendo lo mismo, porque sé cuánto te gustaba mimar y hoy solo te quedará mirarnos en la foto que te llevaste; mi mami me ha contado que hoy por la tarde recibiremos tu carta, pero yo me adelanto en contestarte, diciendo que “aceptes” estos días de soledad, ya que como nos explicaste tu trabajo te obliga a hacerlo; consuélate porque nuestro amor en ti es más grande y te digo que pido a Dios que los días pasen más rápido para tenerte de regreso.
Chao papito, te esperaré con una sorpresa que te va a gustar muchísimo.
Nombre: Juan Carlos Ordóñez
Escuela: Alfonso Carrión
Cuenca, 26 de junio del 2006
Canadá N.A.
Queridos papás:
Les escribo esta carta para pedirles que por favor vuelvan.
Recuerdo la emoción cuando estuvieron conmigo y la tristeza cuando no los veo más.
Nunca olvidaré esos días que salíamos de paseo lejos pero muy lejos y ahora me la paso en la casa solo.
Papitos: Me gustaría que volvieran para ser de nuevo una familia completa y feliz como éramos antes.
A mí no me importa que me manden juguetes, dinero, porque son cosas materiales. El dinero no me sirve porque con el dinero no los puedo comprar, ustedes son mi familia, lo que está primero antes de todo.
Espero que vengan.
Tus hijos que tanto los extrañamos, Juan Carlos y hermanos.
Nombre: Kenia Cambisaca
Escuela: Emilio Murillo
Recibe un cordial abrazo y un beso con todo cariño de tu hija que te quiere mucho. Te cuento que estoy con buenas notas a pesar de que tú no estés conmigo para que me digas si está mal o bien. Papito, me haces mucha falta, en estos 7 años no he recibido un abrazo ni un beso de ti como lo hacen mis compañeras; al ver eso me afecto y por la noche me pongo muy triste; me siento abandonada y sola. El día que me mandaste un CD y una carta me puse a llorar, pensé que ibas a regresar pero mis hermanas afirman lo contrario, se burlan de mí. Ahora no sé qué pensar, si creer en ti o en mis hermanas. Todos piensan que soy una niña chiquita como cuando me dejaste en brazos de mamá, no se dan cuenta de que yo tengo sentimientos, escucho y sé pensar como los demás. Papito, cómo quisiera que al regreso de la escuela me esperaras sonriente, con un abrazo fuerte y compartir cosas sencillas como una comida caliente, una caminata, un paseo por la ciudad...
Papito, me despido con muchísima tristeza y anhelo que vengas pronto como tú me prometiste. Ruego a la Virgencita en mis oraciones que te proteja y que Dios te bendiga. Cuídate porque tengo la esperanza de que un día te veré, para abrazarte, sentir el calor paterno y disfrutar de tu compañía. Esperanza.
Nombre: Favio Zhunio Ullaguari
Escuela: Aurelio Aguilar
Papito, quiero que estés a mi lado, que me des consejos y cariño, también que me enseñes a ser mejor cada día, yo siempre sueño que estás conmigo, que no faltes ningún día para contarte mis problemas o que me enseñes los deberes de la escuela para no tener ningún problema, que juegues fútbol, que me veas crecer, para cuando me meta en algún problema me digas cómo salir de ello, o cuando me enferme me cuides y cuando esté bien irnos de viaje al campo con toda nuestra familia, para contar chistes o hacer bromas a los demás, especialmente a los tristes.
Quisiera que venga para estar juntos los 5 que conformamos nuestra familia, aunque no tengas riquezas pero lo importante es estar juntos y muy felices, si usted no viene nosotros estaremos muy tristes de haber crecido con un padre que está muy lejos, y eso no queremos vivir otro día más porque ya no soportamos estar sin usted, porque usted es muy cariñoso con nosotros y con mami. Esto sueño todos los días que al abrir la puerta está usted, solo le pido que venga.
Papito, aunque estemos separados por miles y miles de kilómetros, en mi sueño imagino que solo dando un pequeño paso estoy allá con usted, pero al despertar de ese sueño me doy cuenta de que es pura imaginación y espero que cuando vengas sigas siendo cariñoso con nosotros y que ya nunca más se separe de nosotros porque no lo soportaríamos.
Esta carta va con mucho cariño a mi padre ausente de un niño que está muy triste.
Nombre: Reina Molina
Escuela: Ricardo Muñoz Chávez
Cuenca, 23 de junio del 2006
Señor
Fausto Pesántez
Chicago
Querido papá, te escribo pensando en ti y en cómo estás, en esta carta quiero decirte todo lo que pienso y quiero contarte que cada vez que pienso en ti o me acuerdo de ti, siento ganas de correr a abrazarte y decirte cuánto te quiero. ¿Sabes?, te extraño tanto que me quedaría sentada aquí, esperando tu regreso y al escucharte llegar me darían ganas de gritar al viento cuánto te esperé y cuánto te quiero.
Aunque tú no lo creas desde esa vez que vi tu rostro lo tengo en mi mente, pero más lo tengo en mi corazón, quisiera volver a ver tu carita alegre y tierna, estar contigo todos los días, te extraño tanto que a veces me dan ganas de llorar, pero soy valiente al aceptar que no estás a mi lado, que no tengo el calor de padre que necesito, ni una tierna caricia tuya, lo único que tengo es el recuerdo de tu carita alegre y tu mirada cariñosa, gracias por ser como sois.
Y con esto me despido esperando tu regreso, lo más pronto y envíame tus bendiciones.
Con mucho amor,
Estrellita
Nombre: Andrea Rodríguez
Escuela: República de Chile
Cuenca, 27 de junio del 2006
Sr. Segundo Rodríguez
Long Island, New York
USA
Querido Papito:
Me es grato saludarte por medio de esta carta, espero que te encuentres bien.
Papito, tú eres el centro de la familia, el que siempre nos ha dado la educación, la alimentación y la vestimenta, el que cada día con esfuerzo y empeño trabaja para darnos de comer a todos sus hijos.
Tú nos has dado tu apoyo, siempre que te hemos necesitado, aunque tú no estés aquí usted es nuestro paño de lágrimas, nuestro amigo, al que le recordamos en cada momento y va a estar en nuestro corazón cada día.
Siempre nos has dado todo tu amor, cariño, comprensión y es el que nos anima para seguir adelante en la vida y no caer en el centro del peligro y sobre todo, la luz que guía nuestro camino, el ángel de la guarda que cuida a sus hijos todo el tiempo, el que nos ha enseñado a respetar a los demás, a ser humilde y a ser amistosos con todos.
Todos tus hijos vamos a estar esperando cuando llegues con los brazos abiertos, siempre te estamos recordando en las buenas y malas cosas, espero que cuando vengas estés orgulloso de todos tus hijos.
Usted nunca se olvida de nosotros, siempre nos está llamando pasa saber cómo estamos.
Papito, me despido con un gran abrazo y un fuerte beso esperando que estés muy bien, desde acá todos te recordamos y te queremos mucho. Que Dios te bendiga.
P.D.: Siempre te estamos recordando, gracias por ser como es.
Nombre: Lorena Alvarado
Escuela: Víctor Manuel Albornoz
Hola papá, ¿cómo estás? Espero que bien, papá te escribo esta carta para decirte lo mucho que te quiero y lo mucho que te extraño.
Lamento mucho que estés lejos de nosotros. Mamá ya me ha dicho que te fuiste para darnos una mejor vida económica, buscar nuestro bienestar, pero... ¿por qué? si tú no estás aquí para disfrutarlo, si no tenemos tu cariño y compañía.
Espero que vuelvas pronto, tu partida nos ha dejado solas, a mi madre y a mí; deseo que vuelvas para ser la familia feliz que éramos antes.
Papi, solo me queda una duda... ¿por qué te fuiste si allá trabajas haciendo cosas que podrías hacer aquí?, tal vez me digas que yo no entiendo pero yo sí comprendo nuestra situación, y pienso que podrías volver para que trabajes aquí, mamá trabaja en la panadería y le va muy bien, yo pienso que si tú vuelves y te quedas, nos irá mucho mejor.
Bueno solo quiero que lo pienses papito, que escuches lo que te dice mi corazón, que recuerdes la unión y el amor de nuestra familia que vale más que las comodidades y el dinero.
Papito, me despido con un fuerte abrazo, cuídate mucho.
Adiós.
Tu hija que te quiere mucho.
P.D.: Si decides volver no sabes lo feliz que nos harías!!!
Seudónimo: “Orquídea”.
Nombre: Carolina Zuña
Escuela: Carlos Cueva Tamariz
Cuenca, 05 de julio de 2006
A mi padre ausente
Reciba un cordial saludo deseando que tenga éxito en su trabajo.
Papacito:
Tu ausencia no ha dejado oír mis sollozos.
Antes de escribir esta carta he mojado tu cara con mis lágrimas, porque yo te tengo en mis sueños y no te diste cuenta porque estás ausente, a pesar de tu ausencia de ayer no deseo dejar de quererte; las miserias, la vergüenza, las humillaciones y los malos ejemplos que me diste quizá fueron buenos.
No lo sé porque fueron pocos los momentos que compartí contigo y eso te convirtió en un mal padre.
En la escuela me dicen que soy hija de nadie porque tan solo tengo la presencia de mi madre.
Es que no pongo atención a los estudios porque estoy recordando que siempre fueron muy especiales los momentos que estuve a tu lado; vivo triste por tu ausencia.
Siempre compras tus botellas y cigarrillos. ¿Crees que eso es lo más importante para ti?
Y no cuento en tu vida, quizá yo viva sin diversiones, sin juguetes, mala comida, mal vestida, pero siempre deseo tu regreso para que llenes el vacío que dejaste.
Gracias a Dios tengo a mi madre, pero me faltas tú, papito, en mi corazón hay un vacío que me falta tu amor, no sabes que hay padres irresponsables que solo dieron su apellido y se olvidaron, no están con sus hijos en los buenos y malos momentos y solo sé que soy la continuidad de tu vida, de tu hija que te quiere mucho.
Carolina
Nombre: Estefanía Yupa
Escuela:España
Cuenca, 6 de junio del 2006
Sr. Don Pedro Yupa
New York
Querido papá:
Quiero contarle que en estos dos años que estás lejos de nosotros, he crecido mucho, igual mis hermanos; mis emociones están cambiando y mis pensamientos también.
Quiero decirte papito, que hablar contigo por teléfono me gusta mucho, pero como quiera que estés presente, me haces mucha falta.
Todos los días y las noches le pido a Dios que vengas pronto, para sentir los abrazos al dormir o al despertar; para que me des tu bendición.
Necesito los consejos, que me digas que me quieres y que cuentas conmigo para todo.
Papá regresa... Yo vivo bien con mi mami, con mis hermanos, con mis compañeros; pero siento un vacío que solo tú lo puedes llenar.
Quiero que veas mis cambios, sepas lo que siento y lo que pienso al estar alejada de ti.
Recuerdo con nostalgia y tristeza lo feliz que éramos cuando tú estabas. Como me abrazabas, me consentías, me llevabas a todas partes, me consolabas en momentos difíciles.
Desde que te fuiste, nada ha sido igual...
Piensa papito que el dinero no es tan importante; que lo que vale es la familia, eso es lo que nos ayudará a crecer fuertes, somos de cuerpo y alma.
Papá, las puertas de nuestra casa y sobre todo de muchos corazones, siempre estarán abiertas para cuando decidas volver. Toda tu familia te esperamos con cariño. Recuerda que te amamos mucho.
¡Que Dios te bendiga siempre papito!
Tu hija que te quiere tanto:
Estefanía
Nombre: Catalina Cauritongo
Escuela: José
Fidel Hidalgo
Cuenca, a 7 de julio del 2006
Señor
Pedro Couritongo / Philadelphia-EE.UU.
Querido papá:
Papito, te recuerdo mucho y quiero saludarte, quiero también que te cuides de tantos daños que dicen que hay por allí.
Mi mami sabe estar triste por tu ausencia y cuando está cocinando se limpia los ojos diciendo que es por la cebolla. Pero ya sé que miente, es por ti y por nosotros. Y anoche el gato se paseaba por la mesa que hago mis deberes y se cayó tu retrato y rompió el vidrio, pero a tu foto no le pasó nada. Me dio chiste porque el gato se asustó y dijo ¡miau! y salió corriendo.
Anoche el tío Alfredo nos vino a ver y dijo que quería llevarnos al Mall y darnos un helado porque habíamos pasado el año. Y fue allí que le abracé, porque creí que eras vos el que estaba allí. Y él parece que adivinó y me dijo que no me preocupe ni yo ni mis hermanos chicos, porque como sea iba a estar con nosotros el tiempo que dure tu ausencia.
Papito, no sé qué haré conmigo. Mi profesora dice que a nuestra edad es así. Estoy algo rara y siento un cosquilleo en mi cuerpo. Tengo 11 años. La señorita no me aclara bien, tengo miedo, dice que voy a ser señorita.
Te necesitamos papito, no importa tener más plata, tú eres trabajador, siempre tuvimos comida y Diosito no nos abandona y nosotros decimos danos el pan de cada día y parece que es verdad. En la escuela estoy bien. Hace frío aquí y mami ya me llama. Me despido papi, en la próxima semana te cuento más.
Hasta luego.
Te quiere tu hija: Catalina Cauritongo.
Nombre: Sonia Guamán
Escuela: Iván Salgado
Cuenca, julio del 2006
A mi padre ausente
Quisiera expresarte todo lo que siento por ti.
Qué triste es no haber compartido todo el tiempo juntos en familia.
Yo sé que tu amor es tan grande como el amor de Dios que tienes por nosotros; yo sé, tú estás lejos, pero no sé por qué tú decidiste irte a otro país; yo sé que tú me quieres, pero yo daría todo por verte a mi lado, sabes que no me importan mucho las cosas materiales, sino tu amor; mucha pena, mucha tristeza me da no tenerte a mi lado.
Todas las noches cuando voy a dormir me pregunto: ¿Cuándo vendrás?
¿Cuándo estaremos juntos? ¿Qué día será?
Papi, yo te quiero mucho al igual que mi hermana y mi mami.
Yo necesito el amor de un padre, pero también de toda mi familia.
Quiero tenerte aquí y cada día que me apoyes en mis actividades diarias, aunque desde allá tú me apoyas de cualquier manera.
Espero que Dios te dé más fortaleza y así te des cuenta de que te necesitamos en nuestro hogar; después de haber expresado lo que siento, aunque no es todo lo que tengo guardado en mi corazón, espero que reflexiones.
Con esto me despido con un fuerte abrazo y un beso desde la distancia.
Te quiero.
Att.
Tu hija que te quiere,
Fresita