- JUL. 10, 2006 - Foto - Economía - EL UNIVERSO
El nombramiento de Armando Rodas como ministro de Economía fue recibido con ciertas dudas en la banca internacional, que apenas se enteró del cambio lo llamó para preguntarle cuál será su agenda económica.
A la banca y a los organismos multilaterales (Fondo Monetario, Banco Mundial, etcétera) les interesa, sobre todo, que el Estado arroje un superávit que garantice el pago de la deuda. Para ello exigen estabilidad de los indicadores macroeconómicos.
Para este año, el ex ministro Diego Borja dejó una previsión de crecimiento del PIB de entre el 3,8% y el 4,5%, una tasa anual de inflación de hasta el 3,1% y un superávit del 1,4%. Todos esos números se sustentaron en una estimación de nuevos ingresos petroleros, por $ 900 millones, hasta diciembre.
Rodas rechazó esas proyecciones. Incluso, aseguró que las reformas a la Ley de Hidrocarburos se convertirían en 213 millones de dólares. “Hubo una exageración de las expectativas”, aseveró.
De ahí que, con su nuevo equipo de colaboradores, elaborará nuevas metas macroeconómicas.
Fuentes de los organismos internacionales explicaron que a ellos ya ni siquiera les interesa que se generen nuevos recursos, sino, simplemente, que en lo que queda del gobierno de Alfredo Palacio el gasto público no se desborde.
Por ahora, el riesgo país no ha dado muestras de confiar en el repentino cambio de ministro. Hasta el jueves pasado se mantuvo al alza, con 519 puntos, lo que encarece (aumenta el interés que debe pagar el Estado) una probable nueva emisión de bonos ecuatorianos.
El actual Ministro reconoce que “las malas noticias” se imponen y prepara maletas para viajar a Estados Unidos en este mismo mes.
Su intención será alejar la incertidumbre de los acreedores e inversionistas, quienes –si se concreta la visita de Rodas– habrán recibido a cuatro ministros de Economía ecuatorianos en menos de quince meses (de abril del 2005 a julio del 2006).