La posibilidad de vender energía mediante el sistema prepago se evalúa en la Corporación para la Administración Temporal Eléctrica de Guayaquil (Categ), que propuso este mecanismo en mayo pasado.
Eduardo Castro, su administrador, explicó que aunque el tema “está bien madurado”, espera dos procesos para avanzar. El primero es un informe de sus técnicos sobre el funcionamiento de la venta anticipada de energía en Santo Domingo de los Colorados, donde se desarrolla un proyecto piloto en 400 viviendas, desde diciembre pasado.
Para el efecto se gestionan visitas de técnicos de la Categ a la eléctrica de esa ciudad, así como recorridos para conversar con los usuarios de esa empresa y recoger sus impresiones sobre el servicio.
El segundo es que el directorio apruebe la propuesta. Ello permitirá a la Categ convocar a un concurso para que firmas interesadas presenten ofertas para dotar de los medidores requeridos para este sistema. “Nos reuniremos esta semana para tratar eso; esperamos a mediados de julio hacer la convocatoria”, afirmó.
Según lo planteado por la Categ hace más de un mes, a unos 40 dirigentes de zonas urbano marginales de Guayaquil, como Trinitaria, Las Malvinas y Flor de Bastión, el proyecto se aplicará inicialmente como modelo y en forma voluntaria en mil viviendas de esos sectores.
Por tratarse de un plan piloto, la Categ asumirá el costo de cada medidor –el cual incluye un teclado para digitar un código y un visor para constatar los kilovatios consumidos–, que oscila entre $ 120 y $ 140.
Pero el proyecto, sin que se haya concretado, tiene ya detractores. Nicolás Brito, del comité fiduciario que vela por los activos de la antes Emelec, presentó una queja en la Defensoría del Pueblo pidiendo que se realicen las acciones legales necesarias para evitarlo.
Él se fundamenta en que este sistema no está prescrito en la Ley de Régimen del Sector Eléctrico. También el Observatorio Ciudadano de Servicios Públicos ha expresado su rechazo a que se lo aplique en zonas urbano marginales.
A criterio de César Cárdenas, director del organismo, debería implantarse en los clientes de sectores empresariales e industriales, que tienen capacidad para comprar energía en mayor cantidad.
Los otros usuarios, dijo, estarían propensos a quedarse sin energía si no tienen cómo comprarla por anticipado y eso “violaría derechos fundamentales del consumidor”.
1.000 VIVIENDAS
de zonas urbano marginales de Guayaquil serán parte del plan piloto de venta anticipada de energía, según la propuesta de la Categ.