lunes 03 de julio del 2006 Columnistas

Embarazo y aborto


Algunas de las funciones biológicas de la especie humana, como la respiración o la digestión son, relativamente, conocidas por todos, en cambio, una función tan importante como el embarazo, es poco conocida en sus aspectos básicos.

El ovario es un pequeño órgano que contiene miles de células redondas llamadas óvulos. Desde la pubertad hasta la menopausia, aproximadamente, cada cuatro semanas (14 días antes de la próxima menstruación) un óvulo maduro se desprende del ovario y alcanza el extremo, en forma de mano receptora de la llamada trompa de Falopio.

Desde aquí avanza hacia el interior del útero, en donde, si no ha sido previamente fecundado, degenera y es eliminado. En caso de que en esos precisos días haya habido una relación sexual, en la que el hombre eyacula millones de células llamadas espermatozoides, estos avanzan desde la vagina hacia el útero, y hasta las trompas de Falopio, y si un espermatozoide logra penetrar en el óvulo se produce la fecundación. El óvulo fecundado (zigoto) comienza a dividirse en 2, 4 células y así sucesivamente, al tiempo que avanza hacia el útero y entre el tercero y quinto días llega a la pared interna del útero. Entre el quinto y octavo días después de la fecundación se completa la llamada implantación.

La parte gruesa de este pequeño cuerpo se convierte en el llamado embrión y el resto penetra en la gruesa pared del útero donde forma la placenta, que es el órgano que a lo largo del embarazo permite que de la sangre de la madre pasen los nutrientes al nuevo ser y de él regresen a la sangre las sustancias de desecho. La placenta completa su estructuración entre 18 y 20 semanas, pero sigue desarrollándose durante todo el embarazo, al igual que el nuevo ser.

En el embrión se produce, primero, el esbozo de lo que sería el cerebro y médula espinal, luego del corazón y vasos sanguíneos y de los demás órganos. Se considera “embrión” hasta la octava semana de embarazo y luego se denomina “feto”. El parto normal (a término) se produce, aproximadamente, a las 40 semanas de embarazo.

Según estadísticas mundiales, el 85% de abortos espontáneos se producen antes de las 12 semanas y el 15% entre las 16 y 20 semanas (aborto tardío). El aborto espontáneo se debe a diversas causas. El aborto puede ser también provocado, sea por procedimientos médicos, medicamentosos o quirúrgicos y también por procedimientos empíricos. El aborto provocado, en algunos países, es prohibido y penado. En varios países el aborto es permitido. Alrededor del 60% de mujeres tienen acceso al aborto permitido y en algunos países, después del segundo parto normal, el aborto es hasta obligatorio. Esta condición ha cambiado mucho gracias al uso de los procedimientos anticonceptivos y la planificación familiar. El aborto siempre implica riesgos, en tanto que la anticoncepción es menos peligrosa. La Academia de la Lengua define aborto: “Interrupción de forma natural o provocada, del desarrollo del feto durante el embarazo”.

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