- JUL. 01, 2006 - Foto - Cartas al Director - EL UNIVERSO
Discrepo que el voto obligatorio sea la razón principal por la que candidatos mediáticos (muchos faltos de capacidad) son postulados y elegidos. Detrás de esto realmente está el problema de que los candidatos a la legislatura no tienen que responder a un electorado en particular, porque son elegidos en plancha.
Que la elección por distrito crea incentivos para que los diputados atraigan proyectos a su jurisdicción, es verdad, pero al menos se preocupan de su electorado. La elección en plancha es un craso error de nuestro sistema electoral, como también lo es la falta de una representación demográfica equitativa, por el simple hecho que hay más provincias en una región del país que en otras. El problema de la obligación del voto es que viola la libertad de los votantes al forzarlos a ejercer un derecho mas no una obligación. Claro está que dado el autoritarismo que reina en Ecuador; aquello no es una razón de sorprenderse.
José X. Orellana Giler
Nueva York, EE.UU.
Nuestro país tiene problemas muy concretos en lo político, económico, fiscal, y social. Los candidatos presentan propuestas como acciones aisladas para tratar de arreglar cada problema, por ejemplo, no pagar la deuda (para resolver el asunto fiscal y atender los sectores sociales); no firmar tratados comerciales con otros países (cuando resulte afectada la empresa ecuatoriana y evitar el posible incremento del desempleo).
Me gustaría escuchar las propuestas de los candidatos en lo referente a la reforma política, al proyecto de autonomía de los gobiernos seccionales, y cómo van a combatir el desempleo.
En cuanto a la reforma política creo que no necesariamente lo complejo es lo más sabio. Si se aplica la ley de combinaciones uno se da cuenta que entre más partidos y más diputados existe más probabilidades de que no haya consenso en el Congreso. Debe eliminarse el aporte económico del Estado a los partidos; disminuir el número de partidos, de diputados, concejales y consejeros; pedir mayor número de militantes, votos, y firmas de respaldo para la creación de un movimiento político.
Los partidos políticos en el Ecuador no deberían ser más de cuatro: el laborista, de tendencia social; el empresarial, de tendencia liberal; el que agrupe a las etnias campesinas progresistas; y el de grupos populares que buscan participación política. Tal vez así la aprobación de leyes sea más ágil en el Congreso y no presente esta confusa mixtura de opiniones. Quizá así los proyectos estén preconsensuados entre subgrupos que actualmente dificultan el proceso legislativo.
Debemos cambiar esto, porque lo único que ha crecido desde 1998 son los problemas, la inestabilidad política, la quiebra financiera, migración, el desempleo. El problema más importante que se debe resolver, es la creación de empleos.
Eco. Freddy D. Mendoza
Zambrano.
Calceta
Comienzan a aparecer candidatos sin preparación política, económica, jurídica y social. Los partidos como siempre buscan personas relacionadas con la televisión, radio, arte, deporte, y sin ningún conocimiento de administración pública, ni de lo que son políticas de gobierno.
También figuran otros potenciales candidatos con dudosos antecedentes de sus actividades públicas e involucrados en escándalos. Si queremos que el país tenga un Congreso con credibilidad, respetabilidad y capacidad, debemos exigir mejor calidad moral, cívica e intelectual de los postulantes. Hay que impedir que los partidos políticos se burlen del pueblo. Pidamos con firmeza a las organizaciones políticas que escojan a los más probos como aspirantes a las diferentes dignidades, como única fórmula que nos saque del subdesarrollo, la mediocridad política y la corrupción en todos los poderes del Estado. Basta de avergonzar al país; hagámonos respetar demandando mejor calidad de candidatos.
Lola Roca Sosa
Guayaquil
Para ser miembro del Parlamento se debería exigir un mínimo de condiciones, por ejemplo, tener por lo menos 35 años de edad, poseer título universitario, tener conocimientos necesarios sobre la Constitución Política del Ecuador, ser de acrisolada honradez y patriotismo.
Una vez elegidos los diputados, deben someterse a un seminario de capacitación de conocimientos sobre leyes y obligaciones del Congreso, pero en la práctica, ciertos partidos políticos eligen para tal dignidad a gente con algo de fama en alguna actividad, sin importarles su preparación. Así vemos en el Congreso a deportistas, cantantes, payasos, bailarinas, animadores de televisión, etcétera. ¿Qué de bueno se puede esperar de esos elementos? Que el Presidente convoque a una consulta popular para que la ciudadanía exponga las cualidades que deben exigirse para ser nombrado diputado.
Dr. Carlos Alvarado Gómez
Guayaquil