- JUN. 30, 2006 - Foto - Sucesos - EL UNIVERSO
El último informe anual del Defensor del Pueblo de España recoge distintos testimonios sobre la situación que viven los presos españoles en cárceles de Ecuador, con denuncias sobre la existencia de tortura con descargas eléctricas, coacciones y ausencia de las mínimas condiciones de salubridad.
En concreto, en la de El Rodeo, en Portoviejo (Manabí), un preso español que pasó allí cinco años hasta que fue puesto en libertad en marzo del 2005 relata las coacciones continuas a sus compatriotas, “relacionadas directamente con las deudas contraídas por los consumidores (...) por la compra de droga dentro de la cárcel”.
La coacción a los presos españoles “está motivada por la ayuda económica que les entrega el Consulado. El día del cobro, las mafias les roban el dinero que reciben, produciéndose serios incidentes”, según el informe.
“Se nos contó –añade– que la introducción de la droga se hace con el consentimiento y colaboración de los funcionarios de prisiones”, en celdas, por lo general, de dos por tres metros que son compartidas por cuatro o cinco personas.
“Lo normal es que uno compre la celda y elija a qué presos quiere tener como compañeros; salvo el dueño de la celda, el resto duerme en el suelo. Los fines de semana cuando el dueño recibe a familiares, los demás ocupantes deben marcharse y buscar otro sitio para dormir”, agrega el informe.