- JUN. 28, 2006 - Foto - Migración - EL UNIVERSO
Conforme se acerca el 30 de junio el temor invade a los inmigrantes indocumentados en Francia, a quienes el Gobierno francés fijó como plazo el final del curso escolar para aplicar las expulsiones a los niños y sus padres que no se hayan legalizado.
La nueva ley del ministro de Interior, Nicolás Sarkozy, espera expulsar a unos 26 mil indocumentados en este año.
Sarkozy había concedido una tregua a las familias con niños: mientras continuaran las clases, no habría expulsiones de inmigrantes.
Pero el plazo ha terminado y ahora una nueva circular del Ministerio de Interior invita a los inmigrantes a someterse a un proceso de regularización si no quieren exponerse a ser detenidos y repatriados, publicó la página web de RFI (Radio Francia Internacional).
Padres de familia organizados en una Red Educación sin Fronteras apoyados por profesores, organizaciones e incluso de políticos participan de movilizaciones en el país para proteger e incluso esconder a los niños afectados por la nueva legislación.
Según las asociaciones, 50.000 familias con hijos se enfrentan a un verano de pesadilla e incertidumbre.