- JUN. 22, 2006 - Foto - Migración - EL UNIVERSO
GÉNOVA, Italia.– Jóvenes integrantes de pandillas en la reunión con expertos internacionales y líderes de los Latin King y Ñetas para buscar soluciones al tema de las bandas en la sociedad.
Jóvenes integrantes de pandillas, la mayoría ecuatorianos, cuestionaron a la sociedad y la Policía italiana por criminalizarlos y acusarlos de delincuentes.
El tema de las bandas fue debatido en un foro en Génova, que concluyó ayer, donde se destacó la falta de espacios y oportunidades para estos jóvenes.
Foro en Génova reconoció la falta de espacios para los jóvenes
Bandas piden una oportunidad
Mayoría en la cita la conformaron ecuatorianos, sin embargo no hubo funcionarios consulares.
Vestida de negro, con un arete en la nariz y el cabello pintado de amarillo claro, Francesca (nombre ficticio) de 16 años, sorprendió ayer a los asistentes al foro internacional que analiza el fenómeno de las pandillas en la ciudad de Génova y que es patrocinado por la Universidad de Génova y organismos seccionales.
Nadie se esperaba que una adolescente italiana, como otras tantas, integrara durante cinco años la organización conocida como Latin King, cuyos miembros en su mayoría, son de origen ecuatoriano.
“Ante todo quiero decirles que estoy cansada de que nos señalen con el dedo como Latin King o Ñetas solo porque una va vestida de ciertos colores o porque vamos en grupo haciendo bulla en la calle. Somos muchachos y que más podemos hacer para divertirnos. Para mí se trata de una forma hipócrita e ignorante de ver las cosas”, dijo la joven en tono enérgico, mientras arrancó el aplauso de sus compañeros ataviados con pantalones anchos y con las gorras colocadas con la visera hacia atrás.
Aunque Francesca reconoció que en cierto periodo hubo problemas entre los Ñetas y los Latin King, aseguró que estos se han resuelto y que hoy “caminan juntos ayudándose mutuamente” y enfrentado a una sociedad que “no los comprende”.
“Los chicos en el fondo no son malos”, aseguró una madre ecuatoriana que participó en el foro pidiendo comprensión y ayuda para que “vayan por el camino correcto”.
La compatriota reconoció el abandono que sufren los jóvenes ecuatorianos en Génova cuando sus padres deben trabajar todo el día, y muchas veces las noches, asistiendo a personas ancianas o como empleados domésticos mientras los muchachos escapan de su cuidado.
“Vale la pena darles una mano porque si se los abandona será peor”, les dijo a los presentes en la conferencia que contó con una inesperada y masiva concurrencia y a la que no asistieron las autoridades consulares ni las asociaciones que representan a los ecuatorianos.
Corroborando con la exposición de esta madre de familia, un joven identificado como un líder de los Ñetas de Génova pidió una oportunidad para “demostrar a la sociedad” que si les da una “mano” pueden ir adelante con el proceso.
“Yo estoy seguro de que todos los muchachos aquí presentes haremos lo mejor para no desilusionar a ninguno, pero todo depende de ustedes. Si nos quieren ayudar, nosotros lo aceptaremos humildemente como somos. Porque para ustedes –dijo refiriéndose al público– puede ser que lo que hacemos sea un pasatiempo, pero para nosotros es un estilo de vida”, dijo.
“A veces no tenemos el tiempo en casa de hablar con nuestros padres o abuelos y por eso no nos entienden y piensan que salimos a robar o a despachar drogas. Queremos demostrarles que somos capaces de hacer cosas mejores que aquellas que se leen en los periódicos o se ven en la televisión”, concluyó.
El foro internacional que culminó ayer, aunque inicialmente se indicó que se extendería hasta mañana, se convirtió en un espacio incluso para que jóvenes, no precisamente integrantes de las bandas, expresaran su preocupación por el abandono al que son expuestos en un país extranjero.
De ahí que casi todos expresaban su solidaridad con los adolescentes que deciden integrar estas agrupaciones por la falta de alternativas.
Chicos de toda condición social y educativa buscan agruparse no solo para afrontar el problema de la soledad, sino también de la falta de inserción en la sociedad.
“Algunos dicen que nosotros no trabajamos o no estudiamos, yo he estudiado hasta la secundaria y aquí está mi profesor presente”, afirmó una joven, mientras todos los asistentes dirigían su mirada al maestro italiano.
La ecuatoriana, integrante de los Ñetas, enérgicamente pidió al foro internacional que se evite confundirlos con pandilleros y delincuentes.