- JUN. 20, 2006 - Foto - Migración - EL UNIVERSO
Jóvenes latinoamericanos, hijos de trabajadores ilegales, festejaron ayer la aprobación de un nuevo estatuto que les permitirá vivir en Israel sin el temor a ser deportados.
Todos los que hayan llegado a Israel antes de cumplir 14 años, y que lleven un mínimo de seis, podrán obtener por decisión del gobierno el derecho legal de residencia, y con ello la posibilidad de adquirir la ciudadanía.
El nuevo estatuto, aprobado el pasado domingo por amplia mayoría de votos en el Consejo de Ministros, favorece a unos 2.000 menores, entre ellos decenas de origen latinoamericano que no conocen los países de sus padres.
Este cambio legal “nos permitirá a mi familia y a mí cumplir el sueño de nuestra vida, visitar a nuestros parientes en Ecuador y regresar a Israel”, afirmó Diana Koasfod, de 16 años e hija de padres ecuatorianos.
Diana, al igual que otros jóvenes, “sueñan” con servir en el Ejército, y festejar las festividades católicas y también las de sus amigos judíos.
La mayoría de los trabajadores latinoamericanos son empleados del hogar, trabajo por el que perciben una media de ocho dólares por hora, y al cuidado de ancianos.
Por temor a la deportación, muchas familias de América Latina, África y Europa oriental se acogieron a un plan de ayuda de la Policía de Inmigración y optaron por abandonar el país.