La aprobación de la Ley de Intermediación Laboral por parte del Ejecutivo ya genera reacciones entre los trabajadores y empresarios. Unos a favor, otros en contra.
Los empresarios pedirán una revisión a la ley para su aplicación, ya que la consideran atentatoria a sus beneficios como empleadores al realizarse un control más específico al interior de las empresas tercerizadoras.
La nueva reglamentación modifica 22 artículos del Código del Trabajo, diferencia la intermediación laboral de la tercerización de servicios, reconoce beneficios laborales a los trabajadores y prohíbe la vinculación entre empresas contratantes o usuarias y tercerizadoras o intermediarias.
También prohíbe y castiga la intermediación de menores de 18 años, el cobro a los trabajadores por concepto de selección o contratación, así como los contratos de intermediación para reemplazar trabajadores en huelga o para realizar trabajos de riesgo para la salud y la seguridad.
Pero los trabajadores también preparan medidas para enfrentar a la demanda que los industriales planean presentar a las autoridades del Ministerio de Trabajo. Mesías Tatamuez, dirigente sindical, aseguró hoy que su gremio prepara las armas políticas para defender la nueva ley.
Tatamuez indicó que los empresarios quieren la demanda “porque les afecta directamente a sus bolsillos, pero nosotros tenemos las medidas contra eso”.