Jueves 15 de junio del 2006 | 11:25 Deportes

20 mil policías y varios helicópteros controlan festejo Tricolor

EFE | QUITO

Un total de 20.000 policías vigilan el festejo que se desató en las calles de Ecuador por el triunfo 3-0 de la selección sobre la de Costa Rica, con lo que se clasificó para octavos de final.

Miles de ecuatorianos se volcaron a las calles, vistiendo la camiseta de la selección, con banderas, silbatos, pelotas, tambores, pintados los rostros con los colores de la bandera, y en medio de una explosión de alegría no cesaron de gritar "si se puede, si se pudo y siempre se podrá".

Ante el festejo, que se repitió en todo el país, la Policía desplegó un operativo con alrededor de 20.000 elementos de esa institución, coches y helicópteros.

Gente abrazada hacía rondas en las calles dando vueltas que a veces parecían incontrolables, pero sin dejar de gritar "Ecuador, Ecuador", mientras las televisiones, conectadas en directo desde Alemania, comenzaron a transmitir pedidos de compatriotas para que envíen dinero.

Ello, porque envueltos en la emoción, aseguraban que Ecuador irá a la final, por lo que la estancia en Alemania se extenderá hasta el 9 de julio.

Los conductores no dejaban de sonar el claxon de sus coches al ritmo de "Sí se puede" en las calles de la capital ecuatoriana, donde miles de aficionados festejaban el triunfo de la selección.

En las calles también proliferaron las ventas de banderas, camisetas y otros símbolos del país y la selección tras el segundo triunfo de Ecuador en el Mundial de Alemania tras el 2-0 ante Polonia del pasado viernes.

Jóvenes sentados en las ventanas de los coches en movimiento blandían la camiseta de la selección, reventaban globos y gritaban "Sí se pudo, sí se pudo", que repetían los transeúntes, unidos todos en la emoción de la primera clasificación de Ecuador a octavos de final en una Copa del Mundo.

Aficionados con camisetas de la selección y otros vestidos con traje debido al día normal de trabajo que se cumplía hoy, dejaron escapar su emoción en la quiteña avenida de los Shyris, centro tradicional de concentración para festejos o protestas populares.

La zona centro de Guayaquil también estalló en alegría y en las calles, ríos de gente vestidas de amarillo, azul y rojo vitoreaban a la selección.

Los coches circulaban con inmensas banderas en el capó y otros con pequeños símbolos patrios en las ventanas, pero eso sí, la mayoría de conductores con el uniforme de hoy: la camiseta de la selección.

Pese a ser un día normal de trabajo y asistencia a establecimientos educativos, los niños también festejaron con gritos, saltos y fiestas el triunfo de Ecuador en las algunas escuelas, donde se suspendieron las clases para ver el partido en televisiones instaladas para el efecto.

Hombres, mujeres, niños, jóvenes, ancianos...las edades desaparecieron en el festejo en las calles, donde todos, con igual ánimo, reían, gritaban y hasta lloraban por el triunfo de la selección 3-0 contra Costa Rica.

El presidente de Ecuador, Alfredo Palacio, tampoco se quedó atrás en los festejos y emocionado exhibía la camiseta de la selección con la firma de los jugadores, mientras a su lado, su esposa, María Beatriz Paret, vestía la "tricolor" y un cintillo amarillo, azul y rojo en su cabeza.

Numerosos aficionados gritaban "que venga Alemania, no les tenemos miedo", en referencia al último partido que disputará Ecuador en el grupo A de la selección, el próximo 20 de junio.

"El que no salta es alemán", comenzó a repetirse en varias calles, mientras los aficionados brincaban incansablemente en el festejo que recorría las calles que vigilará la Policía, en un operativo especial que se extenderá hasta mañana.

"Ecuador, hoy te quiero más, tricolor, ni un paso atrás", era la canción que repetían las televisiones en una transmisión en directo que realizaron desde varias ciudades ecuatorianas en las que el festejo era total, constante, ruidoso y estremecedor.

Deportes

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.