- JUN. 15, 2006 - Foto - La caja - EL UNIVERSO
Hace un año exactamente, el Gobierno español negoció la adopción de un Código de Autorregulación en Televisión, compuesto por representantes de cadenas firmantes del acuerdo y organizaciones sociales involucradas (consumidores, defensores de la infancia y padres de alumnos).
Las autoridades partían de una necesidad transformada en una directriz política: se debía erradicar la telebasura de las pantallas para proteger a la infancia. El Gobierno invocó el principio constitucional como la base del Código. Las cadenas televisivas debieron adoptar el Código frente a la posibilidad real de que si no iniciaban un proceso de autorregulación, el Estado decretaría normas y leyes para regular la TV.
Este martes se presentó el primer informe anual de vigencia del Código de Autorregulación en TV. En este lapso se presentaron 124 quejas en contra de programas de TV. La comisión técnica que debía evaluar las denuncias solo acogió 12. Las autoridades de Gobierno dicen: “La telebasura ha sido casi erradicada de las pantallas”. Sin embargo, no bajan la presión en la protección al menor: “aún es insuficiente”, añaden.
Vale la pena revisar algunos de los principios con los cuales el Código de Autorregulación en la TV protege a la infancia: se establece como franja de protección al menor al horario que va entre las 06h00 hasta las 22h00. Allí se especifica que la TV debe “evitar la incitación a los niños a la imitación de comportamientos perjudiciales o peligrosos para la salud y la utilización instrumental de los conflictos personales y familiares. Evitar los mensajes o escenas de explícito contenido violento o sexual que carezcan de contenido educativo o informativo en programas propios de la audiencia infantil, así como en sus cortes publicitarios. Asignar profesionales cualificados a los programas destinados al público infantil”.
Además, “no se emitirán imágenes ni menciones identificativas de menores como autores, testigos o víctimas de actos ilícitos. Ni de menores con graves patologías o incapacidades con objeto propagandístico o en contra de su dignidad. No se mostrará a menores identificados consumiendo alcohol, tabaco o sustancias estupefacientes. No se entrevistará a menores identificados en situaciones de crisis”.
¿Se puede pensar en un mecanismo similar en el Ecuador? Finalmente, sería lo más deseable.