- JUN. 13, 2006 - Foto - Migración - EL UNIVERSO
QUITO.– Lucía Figar, consejera de Inmigración de Madrid.
Ecuador se ha convertido en un país prioritario para la cooperación española, en el 2005 se duplicaron los fondos y alcanzaron los $ 2,5 millones en planes.
Lucía Figar, consejera de Inmigración de la Comunidad de Madrid, está en el Ecuador para visitar los programas de desarrollo rural, educación y codesarrollo que esa instancia financia en nuestro país.
Codesarrollo es una nueva estrategia de la cooperación española que vincula a esta con el tema migratorio.
La consejera Figar está convencida de que los inmigrantes son un factor de desarrollo en sus países de origen, ya sea cuando retornan con toda la experiencia acumulada, o cuando envían remesas a sus familias. Destaca que mientras un español ahorra el 10% de sus ingresos, un inmigrante guarda el 40% y generalmente lo envía a su país.
Los programas de desarrollo de la Comunidad de Madrid buscan aportar con instrumentos para favorecer el surgimiento de proyectos por ejecutarse, en este caso en el Ecuador, con la participación de las familias y de gobiernos e instituciones locales.
Es el caso del programa de microcréditos de hasta 18 mil euros($ 22.600), a los que puede acceder un inmigrante para invertir en un proyecto de desarrollo en su tierra natal.
El inmigrante escoge la actividad que quiere emprender, sin que ello signifique el que regrese al país, pero debe contar con una contraparte local, ya sea una organización no gubernamental o una institución estatal.
“En Madrid existen alrededor de doscientos mil ecuatorianos. Al impulsar programas de codesarrollo tenemos presente que los fondos que recibimos por el pago de impuestos provienen también de las contribuciones de los inmigrantes”, dice Lucía Figar.
La Comunidad de Madrid duplicó en el 2005 sus fondos de cooperación hacia el Ecuador, hasta alcanzar los dos millones de euros ($ 2’500.000); Ecuador se ha convertido en un país prioritario para la cooperación madrileña.
A criterio de Figar, las sucesivas regularizaciones que han caracterizado al comportamiento del Estado español con respecto a los flujos de inmigración irregular, no han sido la mejor solución.
“De los ecuatorianos presentes en Madrid, un cuarenta por ciento sigue siendo irregular. El reto a mediano plazo es crear flujos ordenados de inmigración. Si la administración estatal no garantiza buenos cauces, ágiles, oportunos, flexibles, suficientes, la inmigración irregular continuará. Ningún país de Europa ha conseguido crearlos”, afirma.
Ante la paradoja de una inmigración que es vista como necesaria, pero percibida con miedo, Figar cree que ese “miedo a lo extraño, que ha existido siempre, va desapareciendo, los espacios que ocupan los inmigrantes son aquellos que los españoles dejaron libres hace tiempo.
Tenemos que estar muy agradecidos hacia los inmigrantes que han elegido Madrid, su presencia nos ha permitido convertirnos en una sociedad moderna, con los aportes de la diversidad de culturas. Este momento el 16 por ciento de los residentes en Madrid son inmigrantes, agregó Figar.
Considera que el gran reto, este momento, “es contar con una sola política a nivel de la Unión Europea, que regule los flujos y favorezca aquellas inmigraciones que mejor se integran, algo que favorece a la comunidad iberoamericana para frenar la inmigración irregular”.
La consejera de Inmigración tenía previsto visitar Cotopaxi, donde constatará los proyectos que se ejecutan con el apoyo de la Comunidad de Madrid. Su recorrido incluye a Pichincha y Loja.