Cerca de un millar de ecuatorianos acudieron el sábado pasado al estadio Teresa Rivero en Madrid, donde el conjunto de los compatriotas se impuso a Brasil por 3 a 0 en el partido inaugural del torneo.
Si la selección de Ecuador en Alemania está sometida al marcaje de los medios tras su triunfo frente a Polonia, en Madrid ocurre algo similar. La Tricolor que disputa la IV edición del Mundialito de la Inmigración y la Solidaridad parece estar llamada a convertirse en protagonista del torneo.
Antier, Ecuador en su debut frente a Brasil se despachó a gusto. Tres goles dejaron en evidencia al conjunto “canarinho” que convocó a una veintena de seguidores.
Los dramas de la inmigración no caben en este escenario donde el tema de conversación resultó recurrente. A nadie se le escapó un halago para la Tricolor que juega su segundo Mundial, en Alemania.
A las 16h30 del sábado, los Jácome Peñaherrera y los Arias Peñaherrera se reunieron en la zona de Lucero. Ataviados con camisetas y banderas importadas desde Ecuador, los once integrantes de estas familias guayaquileñas acudieron al estadio Teresa Rivero, del club Rayo Vallecano.
“Cuatro años siguiendo a la Selección tiene su mérito”, afirma Carlos Arias, un empleado de almacén que confía en el rendimiento del equipo.
El quiteño Geovanny Tipán prefiere destacar las cualidades de José Lupo Guerrero, el nuevo entrenador. “Es un futbolista experimentado y eso aumenta las aspiraciones de llegar al título”, señala.
En la capital española, el equipo “auriverde” no puede presumir de emular el fútbol que despacha el elenco que dirige Carlos Alberto Parreira con astros de la talla de Ronaldinho. “No somos la mejor selección, pero en este campeonato lo que realmente importa es estrechar lazos entre quienes vivimos en esta ciudad”, responde Moisés Cortovallo, peón de la construcción.
Su voz apenas resulta perceptible en un escenario que reunió a un millar de ecuatorianos entusiasmados con la posibilidad de cosechar un primer triunfo. Los seleccionados no defraudaron.
El encargado de abrir el marcador fue Antonio Panches. Corrían apenas 20 minutos del primer tiempo y el frenesí estallaba desde unos graderíos. En la segunda parte, fueron Carlos Vernaza y José Pepe Oleas quienes consiguieron poner de pie a la afición.
El próximo rival será Nigeria. Oleas cree que en los entrenamientos es indispensable poner el acento en los aspectos físico y táctico. El DT, José Lupo Guerrero, habla de corregir errores, pero no da más pistas “para no poner alerta a los nigerianos”.
Para el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, que financia esta competición con 60.000 euros ($ 75.600), el Mundialito de inmigrantes debe ayudar a “construir un marco de cordialidad y de igualdad entre los pueblos”.
Conductores, camareros o albañiles, las estrellas del Mundialito tienen otras obligaciones además de frotar los pupos sobre el césped. Todos los partidos se jugarán por lo tanto los sábados y domingos hasta el 16 de julio, cuando se dispute la final.